La semana pasada los obreros de la empresa no pudieron ingresar a sus puestos de trabajo. El gobierno dictó la conciliación obligatoria, sin embargo desde el ministerio de trabajo aprobaron la no reincorporación de de los aceiteros.

“Estábamos de vacaciones y nos mandaron los telegramas”, comentaron desde la federación aceitera. Y es que la empresa china, radicada en Valentín Alina no dejó ingresar a sus 200 obreros a sus puestos de trabajo, “cuando algunos llegamos nos comunicaron el cierre de planta” y agregaron que “sin ningún aviso ni procedimiento previo, la empresa quiere aprovechar que la mayoría de los compañeros están de vacaciones para dejar a la deriva y sin sustento a 200 familias”.

En un comunicado que lanzaron desde el Sindicato de Aceiteros, los trabajadores expresan que “COFCO no muestra ningún balance que exprese la supuesta crisis. Por el contrario, lo único que demuestra cerrando su única planta de envasado y refinamiento para el consumo doméstico en el país, es que su único interés es comprar el cereal sin industrializar para procesarlo en el exterior”.

En tanto este lunes el gobierno bonaerense dictó la conciliación obligatoria. La medida suspendería los despidos por quince días; sin embargo la cartera laboral provincial aprobó la no reincorporación de los trabajadores.

“El Ministerio actúa a pedido de la empresa, tiene un rol pasivo y genera un contexto que habilita a tomar este tipo de decisiones en contra de los trabajadores”, afirmó Paula Lozano, abogada del sindicato de aceiteros a Página 12.

Desde COFCO aseguran que ahora concentrará la inversión en la producción, molienda y exportación de soja porque la planta aceitera pierde plata hace diez años.

El sindicato sostiene que “en el modelo económico de la empresa, es más rentable la comercialización de los granos que la elaboración de aceite”. Al mismo tiempo, plantean que se trata de una medida “disciplinadora y antisindical, que pretende desarticular el importante colectivo existente, y que es posible que la firma también utilice el cierre de la planta como modo de presionar al gobierno a fin de obtener ventajas para su sector”.