Mientras algunos municipios escatiman recursos para llegar a fin de año con resto financiero, Ensenada rompió el chanchito y pagará una suma no remunerativa de $ 8.000 a los empleados municipales. Pese a que es una suma considerable, no es la más elevada que entregó un municipio bonaerense en el actual contexto de crisis económica.

Luego de la crisis económica que se generó tras el resultado electoral en las PASO, los Estados nacional y provincial anunciaron medidas para paliar la crisis económica. Exenciones impositivas, anulación de embargos y moratorias para pymes fueron algunas de las decisiones en las que avanzaron el presidente Macri y la gobernadora Vidal. Pero el bono que también entregaron a trabajadores estatales fue una medida que copiaron varios intendentes.

Hace instantes se supo que Mario Secco, intendente de Ensenada, pagará a los municipales activos un extra de 8.000 luego de que llegó  a un acuerdo con el  Sindicato de Trabajadores Municipales. El jefe comunal fundamentó la decisión en “la desvalorización que viene sufriendo el salario a causa de la profunda crisis económica que afecta a todo el país como consecuencia de las políticas neoliberales aplicadas por el gobierno de Cambiemos”.

No obstante, la suma récord la tiene Ariel Sujarchuk, alcalde de Escobar, quien la semana pasada anunció el pago no remunerativo de $10.000 en dos tramos: 50% en septiembre y 50% en diciembre. Fernando Gray hizo lo propio con los trabajadores municipales de Esteban Echeverría, pero por un monto de $6.000 a cobrar por única vez.

Los alfiles de Juntos por el Cambio también decidieron pagar bonos a sus empleados, aunque por sumas menores. En La Plata, Julio Garro lo hará por $3.000 a fin de mes, mientras que en Quilmes, el intendente Martiniano Molina pagará $5.000 en una cuota única. Diego Valenzuela, jefe comunal de Tres de Febrero, también abonará $5.000 a los municipales, pero en dos cuotas a pagar en septiembre y octubre.