Este lugar de encuentro donde reflexionamos sobre distintas instancias que tienen que ver con la relación con ellos: los animales. Tomemos un concepto que en estos momentos está muy en boga. Tradicionalmente, cuando se habla de la relación entre perros y personas, se habla de la figura de líder desde un punto de vista jerárquico.

Debemos ocupar un rol de dominancia, dicen. De lo contraria habrá conflicto. Este rol de dominancia, ¿tiene sentido para el animal? ¿lo hemos robado estos conceptos empresarios que están muy en boga? La figura de líder, que se nos impone actualmente, nos vuelve inseguros. Muchas veces nos vuelve despóticos con el animal, nos gana el miedo y crea fantasmas donde no los hay. Esos fantasmas se traducen, muchas veces, cada acción del perro como que nos quiere dominar.

Esto genera una espiral de miedo y estrés y provoca nuevos conflictos. Queremos contraponer esta figura con la de guía. Guía y referente. Un guía es alguien que acompaña, que ocupa un rol desde el respeto, no desde una imposición. Alguien, que de alguna manera, se ha ganado este espacio a través de la confianza, compartir momentos, del conocimiento del otro. Esta figura es la que queremos de alguna manera rescatar. Esperamos que pueda difundirse más.

Debemos ser un ejemplo y aprender a comunicarnos. Debemos entender el comportamiento del otro, sus deseos y necesidades. Es algo transversal, más directo y que crea vínculos más estables. Nos aleja de los miedos que el animal interpreta y que lleva a conflictos con otros animales u otras personas.

La figura de guía es más segura y hace que el animal esté más confiado y estable. De alguna forma, el mensaje que mandamos es “confiá en mí: yo te acompaño y yo te voy a guiar en este mundo humano para que te vincules mejor”. También para que nos vinculemos mejor entre nosotros.

El respeto se gana, no se impone. La dominancia, en realidad, es un artificio que hemos creado para sentirnos y volvernos, de alguna manera, ese líder que no somos en otras instancias. Que creemos que debemos imponer a otro. No es inferior, es alguien que comparte nuestros momentos. Si entendemos esto, podemos asumir este rol de guía referente.

Esto nos lleva a términos que se siguen utilizando: “tenencia”, cuando podemos en realidad hablar de “cuidado”. Entendamos esto: no estamos arriba; estamos juntos. Y juntos debemos convivir entre nosotros. El animal lo puede entender muchas veces mejor que la persona. Por eso: interpretemos al animal.