Aunque no está domiciliado en la provincia de Buenos Aires, el máximo tribunal se pronunció a favor de su nombramiento el próximo miércoles 29.

La Suprema Corte de Justicia dio luz verde, por cuatro votos a dos, a la jura de Sergio Torres como juez supremo de la provincia de Buenos Aires el próximo 29 de mayo. El presidente Eduardo De Lázzari fue uno de los que votó en disidencia alegando, justamente, la irregularidad del domicilio declarado, que en el padrón electoral figura como residente en la Capital Federal.

Luego de la aprobación del pliego de Torres en el senado bonaerense en los primeros días de abril, la jura como ministro de la  Corte se dispuso para el 17 de ese mes, pero una denuncia penal trabó el acto y dejó en stand by su asunción hasta este lunes. Mediante una resolución, los jueces Héctor Negri, Luis Genoud, Daniel Soria e Hilda Kogan dieron por desestimada la denuncia para investigar irregularidades y aprobaron su asunción y el presidente del cuerpo Eduardo De Lázzari más Eduardo Pettigiani alegaron inconsistencias graves.

El voto disidente de De Lázzari sostiene que “no se advierte entonces la necesidad de disponer a ciegas la toma de juramento, sin la previa verificación que he propuesto, que se evidencia como absolutamente razonable. Y cuando la razonabilidad se pierde el acto se convierte en arbitrario”.

No obstante, lo más grave que advierte es que está “en juego la supremacía de la Constitución” y “la regular integración, el prestigio y el funcionamiento del más alto Tribunal en la estructura del Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires”, más la legalidad de sus futuros actos.

También podés ver: “Revés para Vidal: se trabó la designación de Torres como juez supremo”

“En algún momento llegará la hora de rendir cuentas sobre lo que a cada quien compete en la triste imagen de una justicia devaluada, marchita y decadente”, critica el presidente de la Corte.

No tan vehemente, Pettigiani pidió escuchar a Torres a fin de que “brinde por ante este Tribunal las explicaciones que entienda conducentes, relativas a las circunstancias de su domicilio que han dado lugar a la incertidumbre creada en torno al mismo”.

La irregularidad radica, justamente, en el domicilio: la Constitución sostiene que “para ingresar al Poder Judicial debe justificarse dos años de residencia inmediata en la Provincia”, y Torres aparece en el padrón electoral domiciliado en Pedro Moran 3628, Capital Federal. El ex juez federal encuadra en el circuito electoral 122, Villa Devoto, y en la Comuna 11, a escasas cuadras de la estación Antonio Devoto del ferrocarril Urquiza.