Luego de su pedido de detención, el empresario de la carne también cargó contra los tribunales de Comodoro Py: “es una unidad básica del PRO”.

El empresario cárnico y precandidato a gobernador bonaerense Alberto Samid denunció un intento de extorsión del fiscal Gabriel Pérez Barberá y dijo que no se entregará a la Justicia porque prefiere ser un fugado antes que un preso político.

El pedido de captura lo dictó el Tribunal Penal en lo Económico Nº 1 antes del mediodía de este miércoles y por la tarde, sin decir dónde se encuentra, Samid destacó: «No me voy a entregar con estos tipos, prefiero ser un fugado político que un preso político». Al mismo tiempo, aseguró que el fiscal Gabriel Pérez Barberá le pidió una coima por de 1,8 millones de dólares para dictarle el sobreseimiento en la causa iniciada en 1996.

En el mismo sentido, asoció al fiscal a Carlos Stornelli por el pedido de extorsión aunque explicó: “La diferencia de este fiscal y Stornelli es que no me mandó a D’Alessio, directamente me la pidió él”.

Según Samid, Pérez Barberá le pidió US$ 1,8 millones

Respecto a la situación, Samid describió: «A cinco metros del fiscal estaban los jueces y a diez metros había dos policías. Cuando me di cuenta de lo que estaba pasando, le pregunté al fiscal, que me dijo ‘esto es un pacto de caballeros, ponga USD 1,8 millones y se arregla todo. Junte la plata y hablamos’. Fue todo de 30 segundos, muy rápido. Se tomó tres días de vacaciones durante el juicio, y cuando volvió, me mandé a mudar. Yo la plata esa no la tengo, y si la tengo no la voy a poner».

«Estos tipos me quieren hacer ir a tomar agua podrida a Ezeiza, como está pasando con la mayoría de los muchachos. Yo a los 71 años no voy a ir a tomar agua podrida. Si me agarran mala suerte», agregó.

Y cargó contra Comodoro Py porque los fiscales y jueces “son unos ladrones, sinvergüenzas y ahí hay que poner una bomba atómica”. “Eso no es Comodoro Py, es Comodoro Pro, ahí le roban la plata a la gente, los meten presos, es una cueva de ladrones. Yo estuve dos semanas yendo ahí, te das cuenta lo que es. Cuando llega alguien del Pro, están todos a los abrazos, cuando llega un peronista están todos serios”, opinó.