Un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), indicó que la caída en las ventas minoristas ya lleva 14 meses y no se advierte que esa situación pudiera cambiar en el futuro inmediato debido a la falta de política tendientes a la reactivación del mercado interno.

En la comparación interanual, durante febrero la baja fue del 11,9 por ciento, lo que profundiza la recesión y pone en aprietos a miles de comercios a nivel nacional, porque la caída se registra en paralelo al fuerte impacto que represetan los tarifazos y la presión impositiva para los pequeños comercios.

Es cierto que también se registró un crecimiento en la modalidad de comercio electrónico, pero en aquellos locales que venden de forma directa al público y también lo hacen por internet, el aumento de de la compras virtuales no llegaron a compensar la baja de los clientes que se acercan al lugar, por lo que no se trata solo de un cambio de hábitos de consumo.

En dónde si se nota un cambio es en la selección de productos que realizan los consumidores, ya que según la mayoría de las consultoras hay una fuerte migración hacia productos de segundas y terceras marcas, sobre todo debido al aumento de precios en los artículos de consumo habitual, que no merma a pesar de la caída en las ventas.

Segun D´alessio Irol-Berensztein, casi el 80 por ciento de los consumidores reconoce que comenzó a comprar segundas marcas y ese cambio se explica fundamentalmente por las subas de precios y la necesidad de hacer rendir mas los ingresos frente a la inflación.

Por eso desde CAME advirtieron que la situación es por demas compleja para el comercio porque se fusionan la baja del consumo con el aumento de los servicios y la migración a las segundas marcas, que también tiene impacto en la recaudación final, por lo que reclamaron medidas urgentes para el mercado interno.