Luego de que la Justicia fallara en contra del gobierno nacional, al hacer lugar a un reclamo de los gobernadores peronistas por la baja del IVA y del impuesto a las ganancias, el ministro de Justicia Germán Garavano cargó con dureza contra el máximo tribunal y acuso a sus miembros de conformar una corte «opositora».

«Yo quiero creer que es una Corte independiente; tan independiente es, que parece opositora», dijo el funcionario en declaraciones radiales, demostrando un evidente enojo del ejecutivo con algunas de las decisiones de los jueces supremos y remarcando que «los fallos son adversos al Estado y a todos los argentinos, que van a terminar pagando las diferencias con sus impuestos».

La realidad es que la Corte Suprema no se expidió sobre la cuestión de fondo, que es el planteo de inconstitucionalidad de los DNU de Mauricio Macri que disponen una rebaja en dos de los impuestos coparticipables, sino que atendieron un pedido de los gobernadores de 15 provincias que el Estado Federal, que es quien toma la medida, se haga cargo del costo fiscal, que de otra manera deberían pagar las provincias.

Garavano realizó estos dichos el mismo día en el que el gobierno nacional recibió otro revés en la justicia, a través de una fallo del juez laboral Alejandro Segura, que declaró inconstitucional el DNU que modificó el cálculo de las indemnizaciones y lo calificó como «insólito» y «regresivo», por lo que rechazó su aplicación y advirtió que a través de esa medida el gobierno buscaba «transferirle las cargas de su fallida política económica a los más necesitados”.

Ya durante la presentación del nuevo Código Procesal Civil, que encabezó el Presidente Macri, se notó la distancia entre el ejecutivo y el máximo tribunal, ya que ninguno de sus miembros asistió a la presentación a pesar de que se trató de un proyecto de alto impacto para e poder judicial de la Nación.

Pero ahora los dichos de Garavano parecen preanunciar una cierre de gestión mas que tenso en la relación del ejecutivo con la Corte Suprema, lo que podría complicar los planes de emergencia del presidente, antes y después de las elecciones.