Macri había anunciado con bombos y platillos la venta de dos Pampa III, pero el Gobierno de Guatemala dio marcha atrás en la adquisición porque no la aprobó el Congreso.

El Gobierno de Guatemala finalmente no comprará los dos aviones militares Pampa III al Ministerio de Defensa argentino, operación que había sido anunciada fervientemente por el presidente Mauricio Macri la semana pasada. Desde el país centroamericano argumentaron que la venta fue dada de baja por los organismos de control y que no pasó por el Congreso.

“Hoy recibimos al presidente de Guatemala, Jimmy Morales, y cerramos la venta de dos aviones Pampa III. Es la primera vez que FAdeA exporta aviones producidos en sus instalaciones. Un hito”, tuiteó el presidente Macri el 3 de julio, en referencia a los US$ 28 millones que iban a ingresar al Estado por la operación de la Fábrica Argentina de Aviones.

La razón es porque la Contraloría General de Cuentas (CGC) de Guatemala le recomendó al ejército de ese país no concretar la compra. Desde otros sectores políticos, las críticas a Morales fueron porque la adquisición no fue sometida a licitación y porque “hay problemas de mucha más importancia como el acceso a la salud, a la educación y a la seguridad”, explicó el diputado Raúl Romero.

La CGC señaló en un documento que lo firmado con Argentina “no han sido aprobados por el congreso de la República, y en consecuencia no tiene fuerza de ley, pues modifica un procedimiento de la Ley de contrataciones del Estado”, señaló el medio guatemalteco Prensa Libre.

“No es posible justificar la compra de aviones militares en un momento en que hay niños recibiendo clases en el suelo bajo techos agujereados, mientras otros mueren de hambre. La actitud del gobierno central es irresponsable”, criticó también Romero.

La venta de los aviones militares, como bien señaló Macri, se hubiese convertido en un hito para Argentina, ya que podría haber sido la primera tras el retorno de la democracia. Sin embargo, la prisa del jefe de Estado por mostrar su gestión en plena campaña electoral y la falta de transparencia de la adquisición por parte de Morales echaron por tierra  la operación comercial.