Magdalena Leguizamón, de 66 años, falleció producto de un paro y la causa que tiene a dos imputados cambió la carátula a homicidio culposo.

A Magdalena Leguizamón le amputaron la pierna el 22 de julio pasado y, luego de ser derivada en dos oportunidades a otros centros de salud, murió este martes por la noche producto de un paro cardiorrespiratorio. Estudios posteriores al “error” confirmaron que no era necesaria la amputación de la pierna y, ahora, la situación procesal de los médicos imputados del Nuevo Sanatorio Berazategui se complicó.

La afiliada al PAMI de 66 años sufría de diabetes y horas después de la intervención quirúrgica, su hija Mayra notó que le habían extirpado la pierna izquierda, y no la derecha, que se suponía era la que generaba problemas. Tras el exabrupto, la paciente fue trasladada al instituto Ceni de Quilmes y ahí le confirmaron que hubo un mal diagnóstico, ya que no era necesaria la amputación de ninguna pierna.

“En el Sanatorio Berazategui siguen jugando a las escondidas. Nadie nos responde. Siguen sin dar la cara. Pero van a pagar por lo que hicieron”, deslizó Claudia, otra de las hijas de Magdalena, a Infobae, pocos días antes del desenlace fatal.

Pero ahora, con el fallecimiento de la paciente la situación procesal de los médicos implicados se agravó. Ellos son Gonzalo Cardozo Monterino, el traumatólogo que realizó la amputación, y Rafael Rico Núñez, el cirujano cardiovascular. Ahora la imputación que sufren ambos es por el delito de homicidio culposo, que implica penas de entre uno y cinco años de prisión y entre cinco y diez años de inhabilitación profesional.

De esta manera, quedó atrás la antigua carátula de “lesiones culposas” y existe la chance de que la fiscal de Berazategui Karina Santolín solicite la detención de los médicos.

Vale recordar que luego del caso de mala praxis denunciado por los familiares de Leguizamón salieron a la luz hechos similares en el Nuevo Sanatorio de Berazategui, como el caso de una anciana que falleció días después de que le extirparon la vesícula, cuando en realidad tenían que intervenirla quirúrgicamente del píloro.