Un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) vislumbró en detalle los fuertes incrementos que tuvieron los insumos necesarios para sacar un vehículo a la calle en condiciones legales y seguras. A groso modo, revelaron que, en 2019, el aumento anual promedio para un auto de gama baja fue de 64,9%; para uno de gama media, de 62,8% y para la gama alta del 62,5%.

En esa línea, mediante una infografía, destacaron que el porcentaje de variación en los últimos meses fue del 82% para la realización de la verificación técnica vehicular (VTV); 67,7% en combustibles; 64,4% en peajes; 62,5% en patente; 59,9% en el seguro y 51,8% en estacionamiento, el único rubro que creció por debajo de la inflación. De todas maneras, el informe aclara que el supuesto del estudio se basó en un bonaerense que reside a 30 kilómetros de su punto de trabajo en Capital Federal y debe viajar 22 días hábiles por mes.

Con este precepto, “en julio, el costo total mensual de utilizar un automóvil de baja gama supera los 22 mil pesos ($22.073), es decir, un 64,9% respecto al costo de julio del año pasado. Para un coche de gama media, el valor asciende a más de $26.000, un incremento del 62,8%”, sostiene el documento. En tanto, para los de alta gama, el valor supera los $39.500 con un incremento del 62,5%.

En rigor, también destacaron el impacto que el costo del automotor tuvo sobre el salario, según la gama del vehículo: “En resumen, se necesita más de dos tercios de un salario medio para poder costear los gastos de un automóvil de gama media. Si se analiza la variación de los ingresos para asignar a cada gama un segmento de ingresos determinado, tomando el decil 6 como característico de un consumo de autos de gama baja, el 8 para la gama media y el 10 para la gama alta, se encuentraque en las tres categorías el costo total de mantenimiento aumenta a mayor velocidad que el incremento en los ingresos individuales”.