mangeri
El portero acusado del crimen de Angeles aseguró que las lesiones que presentaba en su cuerpo fueron provocadas por la Policía mientras era amenazado para que se hiciera cargo del crimen de Ángeles Rawson, y acusó a sus ex abogados de haberle aconsejado mentir para no involucrar al personal de seguridad.

Si bien su defensor, Adrián Tenca, había anunciado ayer que su cliente no iba a hablar, Mangeri sorprendió cuando el presidente del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9, Fernando Ramírez, le preguntó si quería prestar declaración y el imputado le dijo que sí y que iba a contestar «todas las preguntas».

Vestido con un jean azul y una camisa negra cuadriculada, Mangeri se sentó frente a los jueces Ramírez, Ana Dieta de Herrero y Jorge Gettas a las 10 y no paró hasta las 14.30.

Mangeri brindó una extensa declaración en la que cada vez que se apartaba del relato que había preparado, en varias oportunidades incurrió en contradicciones, olvidos o sinsentidos, como por ejemplo cuando le exhibieron las fotos de las 34 lesiones que presentaba la noche en la que fue detenido -algunas compatible con arañazos-, y dijo que todas le parecían «quemaduras».

El momento más tenso se dio cuando el portero era interrogado por el abogado querellante de la familia de la víctima, Pablo Lanusse.

El ex fiscal le pidió si podía mostrar sus manos, Mangeri las levantó y Lanusse le preguntó: «¿Apretó alguna vez el cuello de alguna persona con esas manos?», a lo que, pese a la oposición de su defensor Tenca, el acusado contestó: «No».
Luego, Lanusse arremetió con una pregunta directa: «¿Le quitó la vida a Ángeles Rawson?».

Tenca se volvió a oponer, pero como el juez Ramírez hizo lugar a la pregunta de la querella, Mangeri volvió a contestar que «no».

Otro de los momentos incómodos fue cuando Mangeri fue interrogado por los fiscales Sandro Abraldes y Fernando Fiszer.

«¿Usted sentía culpa por el homicidio de Ángeles Rawson?», le preguntó Abraldes, y el imputado respondió: «Culpa de no haber estado en la puerta» y el fiscal le repreguntó: «¿Usted se siente responsable?», a lo que Mangeri contestó: «Responsable no. Dolido y molesto por no haber estado en el hall de entrada a esa hora».

Abraldes luego lo interrogó: «¿Sentía atracción sexual por Rawson?», Tenca volvió a oponerse, el TOC consideró que era una pregunta referida a uno de los delitos que se le imputan -el abuso sexual-, y Mangeri contestó: «No, de ninguna manera».

Las primeras dos horas de declaración, Mangeri las dedicó a hacer un relato cronológico de lo que le había pasado entre el lunes 10 de junio de 2013 -día en el que Ángeles desapareció y fue asesinada-, y el viernes 14 en el que terminó preso.

Por primera vez en la causa, Mangeri denunció en una misma indagatoria, los tres presuntos «aprietes» que sufrió durante esa semana por parte de la Policía.

Según el imputado, el primero de los episodios fue el jueves a la mañana, cuando salió de Ravignani 2360 para ir al médico.

Dijo que en la esquina con la avenida Santa Fe, se le acercó un auto «oscuro» que podría ser «un (Volkswagen) Polo» con un hombre armado «con una pistola negra» que le dijo: «Hijo de puta, sabés lo que tenés que hacer. Andá a declarar y hacete cargo o te va a pasar lo peor».