Por los menos 280 efectivos de la policía de la provincia de Buenos Aires que egresaron de la escuela Vucetich en diciembre pasado y que formaron parte como primera actividad oficial, del Operativo Sol 2018/19, se encuentran actualmente sin destino definitivo, por lo que «pululan» por la provincia de acuerdo a las necesidades o los caprichos de las autoridades en materia de seguridad.

A través de una video difundido en las redes sociales el policía jubilado y referente de los uniformados, Oscar Alvarenga, denunció que esos trabajadores que tienen domicilios en distritos tan distantes como Pergamino, Mar del Plata, Lezama, Pehuajó y Bahía Blanca, entre otros, siguen reportando a la escuela porque no se les asigna el destino definitivo.

Prestar atención…La Policía de la Provincia de Buenos Aires no se esclaviza , y se respeta.Somos una familia y cada…

Posted by Círculo Social de Profesionales De La Seguridad on Thursday, May 23, 2019

Además el dirigente explicó que desde el instituto de formación los efectivos son trasladados a las zonas calientes del conurbano para participar de los denominados «operativos de saturación», pero que luego de cumplir con sus guardias quedan «librados a la buena de Dios», ya que deben regresar por sus propios medios a sus domicilios.

«Muchos de estos chicos y chicas tienen que hacer mas de 600 kilómetros para llegar a la escuela y por eso la situación se hace insostenible económica y psicológicamente y empiezan a sacar carpetas» denunció Alvarenga, a la vez que reclamó una prota adecuación y asignación de destinos para todos los que se encuentran en esa situación.

Cobrar sin trabajar

Además desde el Circulo Social de Profesionales de la Seguridad, indicaron que existen otros casos de efectivos que se encuentran sin destino, pero que ni siquiera están cumpliendo funciones por lo que están cobrando el 100 por ciento de su salario sin trabajar, a pesar de que en la mayoría de los casos reclaman la asignación de tareas.

Se trata de uniformados que ingresaron para cumplir funciones en la «Policía Local» de distintos municipios, y que con la llegada de María Eugenia Vidal al gobierno, fueron expulsados de la fuerza por la aplicación del artículo 8 de la ley de personal que determina la aptitud física y psicológica para el ingreso de nuevo personal a la fuerza.

Lo que ocurre es que posteriormente a la medida que dejó a miles de policías locales en la calle, la justicia determinó que su los efectivos ya estaban cumpliendo funciones es porque el Estado lso reconoció como aptos para el servicio por lo que no se podría aplicar el artículo 8 de forma retroactiva, lo que permitió revertir centenares de cesantías, aunque en este caso fueron incorporados directamente en la bonaerense.

Pero la decisión de Cristian Ritondo, a pesar de que podría haberle asignado a este personal tareas administrativas, fue la de no asignarle destino, no reconocerles plenamente el estado policial ni entregarles el uniforme y el armamento, aunque en cumplimiento del fallo judicial si debe continuar pagándoles el sueldo.

Hay al menos 200 casos documentados de policías en esta situación, pero se calcula que podrían ser en total casi 3 mil, lo que representaría un gasto de 50 millones de pesos mensuales para las arcas boanerenses, que se gastan sin asignar tareas porque es la forma que encontró el gobierno de cumplir con la justicia sin dar el brazo a torcer en su decisión de no reconocer a los uniformados que designó el gobierno anterior.