Emblema de la implementación de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, el 7 de diciembre o 7D, había sido la fecha fijada para que el Grupo Clarín deba finalmente aplicar la claúsula de desinversión y ajustarse a derech según la nueva normativa, pero ahora Mauricio Macri quiere resignificar esa fecha y convertirla en su «gran» despedida de la presidencia.

Buscando emular a Cristina Fernández de Kirchner, que se despidió de la gestión con un acto masivo en Plaza de Mayo, y embalentonado por el éxito de las marchas del «Si, se puede», el primer mandatario espera reunir a decenas de miles de militantes para además dar una muestra de fuerzas de cara a la nueva etapa en la que Juntos por el Cambio pasará a ser oposición a nivel nacional.

La presidencia de Macri no se caractericó por los actos multitudinarios y el presidente mas bien le esquivó a las grandes concentraciones de gente, se cuido de evitar el contacto con los pocos asistetes a los acto a través de las colocación de infaltables vallados y junto con sus funcionarios protagonizó varios «memes» en los que saludan a «nadie».

La convocatoria fue lanzada por le propio Presidente a través de sus redes sociales, pero se descuenta que toda a dirigencia, sobre todo del PRO, pero quizá también de la UCR, movilizarán su aparato para garantizar que sea una multitud la que despida al mandatario en la plaza.