El ministro de Producción Dante Sica había convocado a gremialistas y empresarios para negociar puntos del convenio colectivo de trabajo, pero la reunión fracasó.

Este martes los representantes de los gremios textiles fueron avisados de la reunión que el Ministerio de Producción y Trabajo pretendía para discutir propuestas de reformas laboral, pero los sindicalistas advirtieron que cualquier modificación a la ley de trabajo es “inadmisible”.

Fue el secretario adjunto de la Asociación Obrera Textil (AOT), José Listo, el que advirtió que “no vamos a firmar nada y cualquier reforma que quiera encarar el Gobierno tiene que pasar por el Congreso y con la participación de la CGT”, luego de un fugaz encuentro con el secretario de Trabajo, Lucas Fernández Aparicio.

Al mismo tiempo, agregó: “el Gobierno quiere promover una reforma laboral encubierta modificando cuestiones de la ley de contrato de trabajo que son inadmisible, en vez de preocuparse por estudiar medidas para superar la crisis terrorífica que atravesamos”.

La respuesta de Listo es porque el “Acuerdo por el Empleo en la Indumentaria”, que propone el Gobierno en consenso con las cámaras empresarias, busca derogar el régimen de trabajo a domicilio y reemplazarlo por las pautas generales de la ley de contrato de trabajo; reemplazar las indemnizaciones por un fondo de cese laboral, proveniente del salario del propio trabajador y modificar el régimen vacacional en función de la estacionalidad del proceso productivo.

Además, pretende desdoblar el pago del aguinaldo; extender la jornada laboral; cambiar las categorías salariales y premiar a las patronales en materia impositiva a cambio de blanquear trabajadores.

El Gobierno había comentado todos estos ítems con el sector empresario, pero los gremialistas no habían sido notificados de las pretensiones y ratificaron que no aceptarán ninguna reforma que suprima derechos a los trabajadores. Por esta razón, la reunión prevista para el martes a la tarde entre las tres partes fracasó.