Sólo en el microcentro, febrero arrojó un promedio de 10 locales cerrados o en alquiler cada 65 abiertos. Representa una variación negativa del 16%.

La actividad comercial de La Plata y sus adyacencias no son ajenas a la situación económica que atraviesa el país y un estudio de la Fundación Milenio realizado en febrero lo demuestra. Solo en ese mes se registraron 4.568 locales abiertos en todo el Partido de La Plata, de los cuales 678 están en alquiler o cerrados.

Comparado con julio de 2018, representa un crecimiento de cierres del 57,87%, con el registro más alto en puntos estratégicos del centro platense como el corredor de Calle 12 entre 64 y 54 (-206,77%).

“A partir del relevamiento de 4.568 comercios en la ciudad de La Plata, surge como primer conclusión que 678 comercios, es decir el 14.84%, se encuentran cerrados definitivamente o en alquiler”, sostiene el informe y aclara que la variación “ha sufrido una merma del 57.87% con respecto al mes de julio –último informe realizado por esta Fundación- en donde se marca el impacto del proceso recesivo que está pasando la economía Argentina y las consecuencias en el comercio local”.

El relevamiento indica que, en comparación con los 3.137 comercios registrados en julio de 2018, el cierre o alquiler de locales ubicados en el microcentro representa un 16,32%. No obstante, aclara que en el muestreo de febrero se agregaron las calles comprendidas entre 45 y 50 y 6 y 10.

El dato más preocupante de las cuadras que más concentran locales comerciales está ubicado en las calles 8 y 12. En el corredor de ocho entre 44 y 50 se registraron apenas tres locales cerrados o en alquiler, número que creció a trece en febrero de 2019. En tanto, en la arteria comercial de doce entre 64 y 54 “el cierre de locales creció un 206.77 %, paso de tener 11 locales en alquiler a 29”, dice Milenio.

La fundación buscó voces de distintos sectores para fundamentar sus números: asociaciones de comerciantes, Colegio de Martilleros, consultoras económicas, corredores inmobiliarios y sindicatos. Hay un amplio consenso en que las razones tienen que ver con la caída abrupta de las ventas; la alta presión impositiva (AFIP, ARBA, Tasas Municipales); la alta tasa de interés para financiarse y el fuerte aumento de los servicios públicos.