Luego de la devaluación posterior a las PASO que profundizó la crisis social y económica, la oposición consensuó un proyecto único y presentó en el Congreso la declaración de Emergencia Alimentaria. “El gobierno tiene que reaccionar ante la grave situación alimentaria”, deslizó el diputado nacional por la provincia de Buenos Aires Felipe Solá.

El proyecto contempla declarar la Emergencia Alimentaria en todo el país hasta el 2022 y le da la facultad al Estado Nacional de “garantizar en forma permanente y de manera prioritaria al derecho a la alimentación y la seguridad alimentaria y nutricional de la población de la República Argentina”. Para eso, fundamentan que la Ley 25.724 crea el Programa de Alimentación y Nutrición Nacional.

“El Gobierno no puede seguir negando la situación que se vive en todo el país, con  millones de pibes que pasan hambre. Comer no puede ser un privilegio”, tuiteó el diputado nacional Agustín Rossi.

Otro de los puntos fundamentales del documento radica en las facultades que tendrá el jefe de Gabinete, que podrá incrementar las partidas presupuestarias de la emergencia en un 50% para políticas públicas nacionales en materia de alimentación y nutrición.

Al tratarse de una sesión especial, el proyecto se tratará sobre tablas sin previo paso por las comisiones de trabajo: eso expone al oficialismo, que deberá dar el quórum con los dos tercios de los legisladores presentes. Es decir, tendrá que prestarse al tratamiento de la iniciativa o pagar el costo político de impedirlo.

El documento lleva las firmas de los diputados Felipe Solá, Agustín Rossi, Fernando Arroyo, Victoria Donda, Alejandra Rodenas, Carla Pitiot, Leonardo Grosso, Ivana Bianchi, Carolina Moises, Cecilia Moreau, Carlos Castagneto y Juan José Bahillo.