Según FIEL, la caída más pronunciada estuvo en el sector automotriz, que superó el 32%.

Las estadísticas de enero para la producción industrial fueron recesivas en el grueso de los rubros y, en enero, fue del 8,5% respecto al mismo mes de 2018. En el acumulado de 2018 los datos son preocupantes: ocho de los once rubros sufrieron caídas en la actividad y sólo vieron crecimiento la producción siderúrgica (+7,6), la de papel y celulosa (+1,9%) y la de alimentos y bebidas (+0,4).

Respecto a enero de 2019, la caída más pronunciada fue la del sector automotriz (-32,6%), seguida por la producción de minerales no metálicos (-15,7%) y la de insumos químicos y plásticos (-13,9%). Además se contrajeron la siderurgia (-0,7%), alimentos y bebidas (-3,3%), insumos textiles (-4,6%), refinación de petróleo (-4,7%) y cigarrillos (-7,7%).

En 2018, ocho de los once indicadores dieron negativo.

De todas maneras, lo preocupante para el sector industrial es que en 2018 todos los grupos de bienes mostraron una caída, siendo más profunda para los bienes de capital y consumo durable. En enero el desempeño sectorial dio continuidad a lo observado en la última parte del año.

Por último, el informe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas indica que “una mejor cosecha gruesa, alguna recuperación de ingresos reales y recorte de tasas de interés junto a la tracción de Brasil, sustentan una expectativa de recuperación en los próximos meses”.

Y concluye con moderadas expectativas para los siguientes meses del año: “transitoriamente, no es posible anticipar una inmediata salida de la presente fase recesiva de la industria”.