Afrontar el pago del impuesto automotor en la Provincia de Buenos Aires, se ha convertido en una decisión de inversión dadas las altas valuaciones de los vehículos y los valores nominales de las cuotas que deberemos afrontar durante 2019 con motivo de la vigencia de la Ley Impositiva 2019.

Cabe recordar cómo se realiza el cálculo de cada una de las cuotas y cuál es la valuación que se utiliza para tomar como base impositiva. Desde un tiempo a esta parte ARBA viene incrementando la progresividad de los impuestos que gravan activos, haciendo que aquellos sujetos que poseen bienes con mayor valuación fiscal tengan que hacer frente a impuestos más altos. Es el caso del impuesto automotor, el cual se calcula según la tabla que estable el artículo 40 de la Ley Impositiva.

Asimismo, para determinar la base se tomará la valuación publicada por la DNRPA y se la multiplicará por 0.95, el resultado constituirá la base con la que debemos entrar a la tabla del artículo 40 para determinar el impuesto anual correspondiente. Como puede observarse, el % sobre el excedente es mayor a medida que aumenta la base imponible, lo cual hace que los vehículos con mayor valuación fiscal paguen más, en forma proporcional, que los vehículos de valuaciones más bajas; esto pone en evidencia la progresividad del tributo en cuestión.

Por este motivo es que nos detenemos un momento a analizar si es conveniente el pago del saldo anual con el descuento del 20% que nos realizan sobre la sumatoria de las cuotas o pagar cada una de las cuotas (que poseen descuentos entre el 10 y el 20%) en su correspondiente vencimiento y capitalizar mediante una inversión sencilla, como por ejemplo un plazo fijo, el remanente de capital disponible.

Hagamos un ejercicio sencillo: supongamos que al iniciar el año disponemos de la totalidad del dinero necesario para pagar el saldo anual del impuesto automotor. Asimismo, sabemos que podemos pagar las cuotas en cada uno de sus vencimientos los cuales operan todos los meses impares desde el 1 al 9 de cada año calendario, por lo cual tendremos vencimientos los meses 1,3,5,7 y 9 con fechas de vencimiento entre el 13 y el 16 de cada uno de ellos. Para simplificar el análisis supondremos que los vencimientos operan cada 60 días y vence los días 16 de cada uno de los periodos antes mencionados.

Si pagamos al contado la totalidad nos quedamos sin remanente para invertir. Si decidimos pagar las cuotas a medida que operen sus vencimientos, dispondremos de un capital ocioso que podremos capitalizar mediante una inversión sencilla como por ejemplo un plazo fijo, dado que las tasas de interés son relativamente altas y se espera que al menos, en el corto plazo se sigan manteniendo en ese orden. Asumiremos que la tasa de interés pasiva mensual es de 4% y capitalizaremos la inversión cada 60 días. Por lo tanto, en el primer pago dispondremos de la totalidad del dinero para el pago de contado (con el descuento incluido) al cual le restaremos el importe de la primera cuota, por lo cual nos quedará un remanente (capital inicial menos valor de la cuota) el cual colocaremos a plazo fijo por el termino de 60 días. Al vencimiento del plazo fijo, tendremos el capital más los intereses correspondientes como consecuencia de haberle prestado el dinero al banco. En ese momento (2), pagaremos la cuota 2 y el saldo restante lo capitalizaremos con el método anterior. Este operatoria la realizaremos hasta el vencimiento de la última cuota, la cual operará el 16/9/2019.

¿Cómo sabremos si nos conviene pagar en efectivo la totalidad en el primer vencimiento o pagar en cada uno de los vencimientos? Sencillamente nos limitaremos a observar el resultado luego del flujo de inversiones y pagos.

Si el resultado es un valor positivo, significará que nos resultará financieramente conveniente pagar en cada uno de los vencimientos; si el resultado es 0 sería indiferente pagar el saldo total o en cada uno de los vencimientos y finalmente si el resultado fuese menor a cero resultará conveniente pagar al contado la totalidad ante el primer vencimiento.

A continuación, realizaremos este análisis para algunos modelos seleccionados para que cada uno lo asemeje a su vehículo y pueda sacar sus conclusiones.

En todos los casos analizados, el resultado fue mayor a cero, por lo cual significa que al final del camino (momento 5) dispondremos en nuestra cuenta bancaria de ese importe, el cual no existiría si hubiésemos pagado la totalidad del impuesto en el primer vencimiento.

Seguramente a esta altura nos hemos dado cuenta que la decisión depende básicamente de la tasa de interés a la que tengamos acceso, por lo cual para complejizar un poco la cuestión hemos planteado el mismo análisis para diferentes tasas de interés nominales y mensuales, cuyos resultados pueden observarse a continuación.


Con estos resultados podemos sacar otra conclusión. Cuando la tasa de interés disminuye, los resultados no son todos positivos. En el caso del Yaris 2018, Peugeot 208 y Civic 2015 solo conviene pagar bimestralmente cuando la tasa es del 4% mensual, con tasas menores conviene el pago total antes de la fecha de vencimiento de la primera cuota que opera el 16/1/2019. En el Polo 2018, Fiesta 2013 e i10 2010 con las tasas analizadas, siempre conviene el pago periódico bimestral. Esto se explica en el descuento que es aplicado en el pago bimestral, en los tres casos mencionados podemos observar que la suma nominal de las cuotas es igual al pago total (20% de descuento), mientras que en los restantes casos solo se aplica al pago bimestral el 10% de descuento mientras que al pago total el 20%.

Por lo tanto, al momento de decidir debemos prestar atención al descuento que se nos aplica al pago bimestral y a la tasa de interés vigente al momento de la inversión. Si el descuento en la cuota es del 20% y las tasas se mantienen en el orden del 4% mensual nominal será conveniente el pago en forma periódica en cada uno de los vencimientos, mientras que si el descuento en la cuota es del 10% o la tasa es menor al 4% TNM será conveniente la cancelación total al inicio del flujo de pagos.

En este ejemplo hemos utilizado un concepto financiero, que se conoce como Valor Tiempo del Dinero, el cual significa que el dinero no vale lo mismo en cada uno de los diferentes momentos. Esa variación depende de la tasa de interés a la que podamos acceder y por supuesto del tiempo que exponemos ese capital a esa tasa. Un simple ejercicio de matemática financiera que nos permite tomar mejores decisiones.

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