Cansados de esperar el llamado de la administración de María Eugenia Vidal, los gremios que nuclean  a los trabajadores del territorio bonaerense  ejecutan la medida de fuerza que habían advertido semanas atrás.

En ese escenario,  este miércoles 10 y jueves 11 ATE acata un paro para reclamar por el estancamiento en la convocatoria a paritarias de Ley 10.430.

Y para exigir la recomposición del poder adquisitivo perdido en el último tiempo, la reincorporación y el cese de los despidos y el pase a planta permanente de todos los precarizados.

En sintonía, se encuentra la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (Cicop) que realiza un cese de actividades durante toda la jornada y, adelantó un paro de 48 horas para el 24 y 25 del corriente.

La medida, es en respuesta a la falta de cierre de paritaria 2018 y por la no convocatoria para la discusión de 2019. “Después de haber incumplido el acuerdo de reabrirla en diciembre de 2018”, expresaron desde el gremio.

Y continuaron: “Se hace imprescindible que, habiendo transcurrido más de tres meses del año 2019, traigan a la mesa de negociación una propuesta que no sólo contemple la pérdida padecida, sino que además garantice salarios dignos, con adecuación automática a la inflación del año en curso”.

Por su parte, la Asociación Judicial Bonaerense reclama hace meses un llamado para recomponer el poder adquisitivo de los salarios perdido en 2018 y una propuesta para 2019 que incluya una cláusula de actualización automática por inflación.

Además, plantean discutir “la crisis de infraestructura” que atraviesan, así como la necesidad de creación de cargos y puesta en funcionamiento de decenas de organismos judiciales ya creados por ley.