En 2017, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Sergio Bergman, lanzó el plan de acción extinción cero. Con anuncios rimbombantes y de buenos deseos, este plan proponía controlar la causa furtiva, aumentar el éxito reproductivo de las especies, fomentar la educación ambiental, combatir el comercio ilegal de fauna.

Esto lo compartimos todos, pero si no hay recursos se queda en los deseos. Hoy encontramos que uno de los animales que figuran en nuestros billetes, específicamente en el de 100 –la taruca- está en serio peligro de extinción. Esto, alertado por organizaciones nacionales, como la fundación Vida Silvestre, e internacionales que alertan por el riesgo de esta especie. Esto es porque los planes que estaban destinados a protegerla y aumentar su población en este momento tienen muy escasos recursos.

Esto afecta seriamente lo que sucederá de acá a unos años. Será una desgraciada herencia que los animales sufren y sufrirán. De esto hablamos a nivel nacional, ¿pero qué pasa a nivel local? ¿Qué pasa en La Plata? Con algo que generó múltiples discusiones y que en este momento parece que se ha olvidado: es el zoológico de la ciudad.

Desde el año pasado, a partir de la muerte de Pelusa se cerró el zoo para transformarlo en un bioparque. En estos días llegamos a declaraciones de distintos actores que trabajan dentro del zoológico, de personas que están involucradas directamente con el cuidado de animales y que alertan por la falta de recursos que hay. Por ejemplo, falta gas, hay deterior de suministro de luz eléctrica. Esto afecta a algunos de los habitáculos que necesitan una temperatura adecuada para mantener ciertas especies. El preparado de su alimentación también: es particular y especial para cada especie. Si no hay recursos, las especies corren serio peligro. Están een un riesgo y esto será una herencia desgraciada que no podemos dejar que se concrete. Hay falta de gestión y desidia.

No nos hagamos eco de un anuncio. Debemos seguir la traza de estos proyectos. Que sean anunciados de manera rimbombante, tratando de llegar a un electorado que sea afín a estos anuncios, pero que sin embargo, se quedan ahí. Si no hay billetes, esos animales que están en los billetes no van a estar más.

Tenelo en cuenta y exigilo. Este año no solo decidiremos el futuro de la comunidad humana, sino de la verdadera comunidad, que incluye a los seres humanos y todo el resto de las especies.