El economista Mariano Kestelboim aseguró que las medidas anunciadas por la Casa Rosada “son insuficientes” y que el ministro Nicolás Dujovne “es un rufián”.

El congelamiento de tarifas de servicios públicos y transporte generó opiniones de un gran número de economistas y Mariano Kestelboim, también docente de la Universidad de Avellaneda y columnista de BAE Negocios, fue lapidario con el Gobierno de Macri. Cree que las medidas anunciadas apenas generan un alivio en los sectores más vulnerables y que la tasa de interés de los créditos anunciados para beneficiarios de Anses “es muy alta”.

En diálogo con Radio La Plata (FM 90.9), Kestelboim calificó como “importante” el congelamiento de tarifas de servicios públicos y la decisión del Banco Central de mantener en el mismo nivel la banda cambiaria, que tiene un tope de $51,45 y un piso de $39,75 hasta fin de año. “Da un poco de perspectiva en que el Gobierno va a intervenir en el mercado cambiario para que el dólar no suba tan aceleradamente”, añadió.

Por otro lado, esbozó su opinión sobre los créditos a una tasa “no usurera” –como la calificó la ministra Carolina Stanley-: “Les permite seguir endeudándose para comer a una tasa no tan abusiva, no tan bestial. De todas formas es alta porque sus ingresos no crecen en ese nivel”. “Si fuera que con esa tasa van a comprar un electrodoméstico o un bien durable para facilitar sus condiciones de vida, vaya y pase. El consumo de alimentos es rutinario y estar endeudándose para financiar eso da cuenta de que la precariedad es terrible”, agregó.

Para Stanley, una crédito a TNA del 50% no es usurera.

Por otro lado, confía plenamente en que Cambiemos no resultará reelecto, al menos a nivel nacional, como Gobierno porque “la situación social es terrible para que la gente vaya y lo vote”. “Para ese entonces habrá orto gobierno que tome otras decisiones de política económica. Este gobierno no va a ser reelecto”, aseguró.

En paralelo, Kestelboim aprovechó para definir al ministro de Hacienda y Finanzas, Nicolás Dujovne, como “un rufián. Lo peor de lo peor. Es un ladrón y tiene sangre fría”. “Sin temblarle el pulso, dice que la inflación está bajando. Estoy completamente seguro que son tipos muy preparados para mentir. No le pesa nada porque es un rufián y es un mentiroso”, consideró.

Y por último, pronosticó plazos para salir de la recesión que se profundizó en abril de 2018: “Mínimo, para empezar a sentir una reactivación, hay que esperar entre seis meses y un año. Crecimiento y mejoras aparecerían en dos o tres años. En 2002, el desempleo de dos dígitos duró hasta 2006. Recién en el cuarto trimestre de 2006 bajó del 10%”.