El número se desprende de un informe que también destaca las más de 21.000 suspensiones que sufrieron los trabajadores del rubro.

Las políticas económicas del Gobierno nacional que buscaron aplacar la inflación con reducción de consumo impactaron de manera muy negativa en el sector automotriz, el más afectado desde diciembre de 2015 cuando la salida repentina del cepo y la primera devaluación tuvieron la repercusión inicial. Según indica el relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA),  la caída en la producción entre 2015 y 2019 alcanzó el 40% en el primer semestre del año.

“Cuando se analizan los promedios del todo el sector, se puede ver cómo impacta la devaluación y posterior crisis, ubicándose, en lo que va del 2019, en el nivel más bajo desde el inicio de este Gobierno”, destaca el informe sobre la producción industrial. La capacidad instalada, en tanto, se ubicó en 33,4% durante el primer cuatrimestre del año en curso, un número más bajo que el de los tres años anteriores.

Como síntoma, el reporte indica además que la caída en la producción entre 2015 y 2018 alcanzó el 14% y que se acrecentó brutalmente al 40% si la comparación alcanza el primer semestre de 2019. “Al comparar los primeros seis meses 2018 y 2019 la caída suma 33,6%, percibiéndose el impacto de la devaluación sobre la evolución del sector”, agrega.

El pésimo primer semestre que tuvo el rubro también se traduce en las ventas de unidades desde las terminales hacia las concesionarias: entre 2015 y 2018 aumentaron un 11%, pero la comparación entre las primeras mitades de 2018 y 2019 arrojan una merma del 55,6%.

En otro sentido, el CEPA destacó que Juni0KM, el plan que el Gobierno nacional lanzó para que las ventas de unidades cero kilómetro repunten, no funcionó como se esperaba. “Tanto las ventas de las terminales hacia el mercado interno como los patentamientos mostraron una caída interanual del 34,1% y el 44,1% respectivamente”, aseguraron los autores del documento. Y agregaron que “los efectos inmediatos del plan son alarmantes: en primera instancia no mostraron una mejora inmediata en las ventas o los patentamientos, y segundo, se potencia la participación de las unidades importadas sobre el total de las ventas, pasando del 72,1% en junio de 2018 al 77,2% en el mismo mes de 2019”.

Por último, como dato sobresaliente, señalaron que la producción local fue reemplazada por unidades importadas: “si se toma lo ocurrido en 2018 y lo que va de 2019 se puede ver con claridad: 10.445 y 11.050 suspensiones respectivamente. Los casos más resonantes han sido los de: Fiat-Chrysler, Peugeot, Honda, Renault, General Motors y Volkswagen”.

El informe completo del CEPA: