Los excedentes de $67.000 anuales pagarán un tributo de entre el 5 y el 15%, dependiendo de si es en pesos o dólares.

El gobierno nacional oficializó hoy en el Boletín Oficial el decreto que reglamenta el Impuesto a la Ganancias sobre la renta financiera, que aplica sobre bonos del Estado nacional y provincial y plazos fijos. También alcanza al cobro de alquileres.

Los que hayan obtenido ganancias por un monto superior a los $67.000 en todo el 2018 estarán alcanzados por el nuevo tributo, que en la primera escala es del orden del 5% sobre el mínimo no imponible. Por otro lado, la renta producida en dólares o pesos indexados a la inflación por método UVA o CER pagarán una alícuota del 15% sobre el mínimo de $67.000.

 

Quedan eximidos del nuevo tributo la personas cuyas ganancias provengan de “el trabajo personal en relación de dependencia, siempre que al ser pagadas dichas ganancias se hubiese retenido el impuesto correspondiente”, según dice el decreto.

Por otro lado, el pago de impuesto a las Ganancias por la transferencia de inmuebles reemplazará al impuesto anterior: el ITI (Impuesto a la Transferencia de Inmuebles) que abona el propietario y que ascendía al 1,5% del precio de venta. Al igual que en los casos anteriores, la medida es retroactiva al 1º de enero de 2018.