En una medida con tinte electoral, permitirá el pago de hasta en cinco cuotas a los consumos efectuados entre junio y septiembre.

El Gobierno nacional oficializó este lunes el diferimiento de hasta el 22% del pago de las facturas de gas a usuarios residenciales para abonarlo hasta en cinco cuotas desde diciembre, cuando los consumos se reducen al final de la primavera.

Con el invierno comenzado y el último incremento oficializado en junio en un 7,5%, el Estado nacional subsidiará el financiamiento con el fin de “otorgar una mayor homogeneidad en las erogaciones de los usuarios de tipo residencial, que amortigüen el impacto en las economías familiares de los mayores consumos invernales”.

“La medida propuesta se aplicará con carácter excepcional, en las facturas emitidas a usuarios residenciales a partir del 1 de julio y hasta el 31 de octubre, e implicará un diferimiento de pago del 22%”, sostiene la resolución 336 de la Secretaría de Energía publicada hoy. El consumo efectuado entre los meses de junio y septiembre se recuperarán a partir de las facturas emitidas desde el 1º de diciembre y en las liquidaciones subsiguientes, en montos iguales.

El financiamiento que subsidiará la Nación, según cuenta el decreto, se regirá por la denominada tasa TM20, que regula el Banco Nación y actualmente rinde entre el 50 y el 55% anual.

“Resulta necesario que el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) adopte las medidas necesarias a fin de que las licenciatarias del servicio de distribución de gas por redes y las subdistribuidoras del servicio, con carácter excepcional, contemplen en las facturas que se emitan desde el 1º de julio hasta el 31 de octubre para usuarios residenciales, un diferimiento del pago de 22% del monto total de la liquidación”, finaliza la resolución.

Decisión electoral

Pese a que el Gobierno argumenta el impacto que pueden tener los consumos de invierno en las economías familiares, el trasfondo del “beneficio” es meramente político-electoral. Lo explicaron los propios ministros en abril cuando relanzaron Precios Cuidados y anunciaron que no habría más incrementos tarifarios que los anunciados.

Lo cierto es que el de junio, del 7,5% fue el último incremento en el gas después de los que se dieron en la tarifa del servicio de agua potable de red y de electricidad en febrero, marzo y abril. En esa línea, la inflación sigue acelerada a un 3% promedio mensual y la incidencia en los productos de primera necesidad, como alimentos, no es ajena a esta situación.

Con esta decisión, el oficialismo dejó en evidencia que busca dejar fuera de agenda a la economía para retener a los votantes que le dieron el triunfo electoral en 2015 y 2017.