El gobierno nacional incluyó en el escrutinio provisorio los votos en blanco a favor del ganador de las PASO, Axel Kicillof, según la legislación nacional. No obstante, el cálculo correcto, que no debe incluir a esos sufragios, le daría al candidato un porcentaje superior al 52%, a María Eugenia Vidal 34,6% y a Eduardo Bucca 6,2%.

El debate surgió ante la aplicabilidad de la ley a la hora de contar los votos. La Ley provincial 14.086 de Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias indica en su artículo 10º que “para poder participar en la elección general, los partidos políticos, agrupaciones municipales, federaciones y alianzas transitorias electorales, deberán obtener como mínimo el uno y medio por ciento (1,5%) de los votos positivos válidamente emitidos, aún en el caso de lista única”. En Nación, los votos blancos son válidos y tienen influencia en el porcentaje final, pero en provincia no.

Esa interpretación de la legislación, traducido en los resultados en la provincia de Buenos Aires, indica que el porcentaje obtenido por la fórmula Kicillof-Magario es en realidad ínfimamente superior al 52%. Con el nuevo cálculo, Vidal también ganaría porcentaje y quedaría apenas por debajo del 34%.

En esa línea, el apoderado del Partido Justicialista Jorge Landau, destacó en Crónica TV que es una “tergiversación de la información” y que “si fue un error voluntario o involuntario, no me corresponde a mí decirlo. Lo determinará la doctora María Servini”.

Desde el gobierno nacional explicaron que los primeros porcentajes del escrutinio provisorio se difundieron acorde a la legislación de Nación para establecer un método de comparación según los sufragios que sacó cada espacio político. «Si tomábamos la particularidad de la provincia de Buenos Aires no se podrían comparar las provincias. Debíamos usar un mismo criterio”, detallaron, según cuenta La Tecla.