Así lo asegura un estudio de la Universidad Austral, que da por sentado que con el gobierno de Mauricio Macri Argentina ascendió en el ranking de países con menos transparencia.

El 53% de los argentinos cree que el presidente y sus funcionarios están involucrados en actos de corrupción es el dato más sobresaliente que revelaron la Universidad Austral en conjunto con las mediciones de Transparencia Internacional, del Banco Mundial, la Corporación Latinbarómetro, el Foro Económico Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.

El Barómetro Global de Corrupción (BGC) de Transparencia Internacional destacó que los argentinos opinaron en un 87% que “algunos”, “muchos” o “todos” los integrantes del grupo “Presidente y sus funcionarios” están involucrados en hechos de corrupción. Sólo el 7% indicó que “ninguno” está involucrado y el otro siete no supo o no contestó.

Otro dato desalentador para el gobierno actual tiene que ver con la posición que ocupa Argentina en el rankind de Transparencia Internacional: en 2015 se ubicaba en el puesto 107 de 167 países y en 2017 subió al puesto 85 entre 180 naciones. De todas maneras, el país quedó lejos del puesto 24 sobre 41 naciones que ocupó en 1995, en el auge del gobierno menemista.

En paralelo, si bien Argentina no está al nivel de los indicadores latinoamericanos, la nación más austral de América tuvo un 41% de encuestados que contestó que la corrupción se incrementó frente a un 14% que cree que se redujo. A nivel regional, las estadísticas son del 62% y del 10%, respectivamente.

Otro de los datos que toma la Universidad Austral está relacionado al comportamiento ético de las empresas: Argentina continúa como uno de los peores países del mundo, en el puesto 130 de 137 posibles con un 2,9%.