El domingo pasado se vivió en el país el colapso del sistema energético nacional. Es el fracaso de décadas de una forma de gestión privada que sólo se preocupó por aumentar las ganancias económicas sin producir un proceso de inversión acorde a las necesidades de la población. Durante una época nos habían vendido el verso de que era mejor que los empresarios se hicieran cargo de los servicios públicos. Pero con el tiempo quedó demostrado que sucedió todo lo contrario. La sed de ganancia capitalista empeoró todo y los perjudicados fuimos los trabajadores que pagamos mucho más por un servicio desastroso.

Por eso necesitamos encarar una solución estructural a este grave problema, terminando con las privatizadas saqueadoras de los servicios públicos. Son una estafa y hay que pasarlas a manos del Estado mediante una administración colectiva de trabajadores y asociaciones de usuarios, es decir, con participación en su gerencia de representantes de las universidades, de las escuelas, hospitales de la región y distintas organizaciones sociales de los barrios de la ciudad.

En la Ciudad de La Plata el colapso del sistema eléctrico gestionado por Edelap también puede verse claramente. En décadas de administración privada jamás se llevaron a cabo inversiones de importancia, y por eso no sólo los veranos sufrimos los cortes de luz, sino también ahora en invierno. El Intendente Garro es uno de los responsables de esta situación, porque como fiel representante de los empresarios, ha trabajado para sostener este esquema privatista que sólo durante 2018 obtuvo una ganancia de más de $1.500 millones pesos. Es parte del fracaso de su gobierno en su conjunto, que cada vez que llueve se inunda la ciudad y se corta la luz y el agua en muchos barrios. Es la bancarrota no sólo de un gobierno sino de un sistema urbano al servicio de las empresas inmobiliarias y las privatizadas.

Para que esto cambio necesitamos un programa de gobierno muy distinto al que se viene aplicando en la Ciudad en las últimas décadas. Y no sólo por las políticas ajustadoras y en favor de los ricos del Intendente Garro sino a la oposición peronista, que cuando gobernó mantuvo la concesión privada de Edelap, sosteniendo sus ganancias millonarias y no realizó ningún cambio estructural en beneficio de los trabajadores. Avancemos, entonces, en una estatización y vayamos por un gran plan infraestructura energética que, en primer lugar, beneficie a los sectores más postergados. Sobre esa base será posible reducir el costo de producción de energía, lo que generaría una baja de las tarifas para todas las casas de la ciudad.

Para eso necesitamos impulsar la movilización y la organización de los trabajadores, las mujeres y la juventud y poner en pie una alternativa política anticapitalista, es decir, que afecte los intereses de los más ricos y poderosos. Ponemos la candidatura presidencial de Manuela Castañeira y la mía a nivel local al servicio de estas imprescindibles tareas.

Por Eric “Tano” Simonetti (Precandidato a Intendente de La Plata por el Nuevo MAS)