Desde el Sindicato Argentino de Trabajadores Horticultores y Agrarios (SATHA) denuncian que la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), que organiza el verdurazo es ilegal y no tiene controles, situación que pone en peligro la salud de la población.

Desde esta martes y hasta el jueves de esta semana, la UTT, organizó un reparto de verduras y acampe en la Plaza del Congreso, para acompañar la presentación de un proyecto de ley que aliente la agricultura familiar.

Pero desde el sindicato que conduce Gustavo Arreseygor, aseguraron que «esta situación esconde diferentes puntos poco claros, en principio porque la UTT  se trata de una agrupación política que engaña a pequeños productores, y que por otro lado no vende en el mercado central ni en el mercado regional, por lo que no solamente no pagan impuestos, sino que en muchos casos no son ni siquiera monotributistas».

Peor aún, según las advertencias del SATHA, «los alimentos que venden no cuentan con los controles fitosanitarios que se indican en las buenas prácticas agrarias».

“Son un peligro para la población, no se someten a ningún tipo de control y producen la comida de la mesa de los argentinos, ni hablar que hay trabajo en negro y trabajo infantil, desde el estado no se puede apoyar a quienes incumplen con la ley», explicó Arreseygor.

Agregó que “lo que se debe legislar y controlar es para beneficiar a los productores honestos que respetan a los trabajadores y no a estos grupos que buscan usurpar tierras que tienen dueños, como lo hizo Nahuel Levaggi que esta denunciado en la UFI 3 del Fiscal Marcelo Martini”.

Esta situación no fue la única en que la UTT estaría involucrada, en el mes de febrero quisieron usurpar terrenos en Etcheverry, en ese momento el informe policial, indico que se inició una causa caratulada como “tentativa de usurpación” y con intervención de la UFI Nº11 y el Juzgado de Garantías Nº4, de La Plata. En ese momento los vecinos indicaron que se trataba de un grupo violento.

Finalmente Arreseygor afirmó que, “desde la UTT tienen atemorizados a los productores, los amenazan y los obligan a pagar una cuota que nadie sabe en concepto de que es”