El gremio que nuclea a los médicos y profesionales de la salud advierten que “con la continuidad de las políticas que se vaticinan, el año que se inicia no augura mejores perspectivas” por la profunda crisis en el sistema sanitario.

CICOP realizó un balance del 2018 y vaticinó que este año, el último de al menos la primera gestión de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires, tendrá un escenario de conflicto y lucha de los gremios.

Cabe destacar que si bien los médicos y profesionales de la salud lograron acordar una paritaria con una promesa de reunión antes de fin de año, casi la totalidad de los gremios de la provincia no lograron consenso con el gobierno de María Eugenia Vidal.

En este sentido, los reclamos hacia la gobernadora son muchos, “las dificultades se han sucedido una tras otra en la Provincia, habiendo sido el sistema sanitario particularmente afectado en un contexto general de grandes carencias y cuyo abordaje resultó absolutamente insuficiente. Con la continuidad de las políticas que se vaticinan, el año que se inicia no augura mejores perspectivas”.

Y es que la salud pública de la provincia fue noticia en reiteradas ocasiones con la caída de ascensores, ratas y cucarachas en hospitales, cortes de luz que provocaron muertes y el último del año: el incendio en el Hospital Oñativia de Rafael Calazada.

Los profesionales explicaron que la numerosa población que depende “casi exclusivamente de las instituciones públicas para garantizar su derecho a la Salud se encuentra afectada”; además otros grandes perjudicados son los trabajadores, no sólo del Oñativia, sino también de los hospitales más cercanos y de los centros de salud municipales que se encuentran sobrecargados y arrastrando las falencias que tantas veces hemos denunciado: falta de personal, salarios deteriorados, infraestructura deficiente, insumos insuficientes, episodios de violencia”.

Para el gremio, lo que sí se sostiene, “como ocurrió también a lo largo de todo el año en otras situaciones un poco menos graves, es el compromiso de los trabajadores para hacer malabares, cubrir agujeros y afrontar la tarea cotidiana tratando de dar respuestas ante la indiferencia de las autoridades responsables”, finalizaron.