La formuló el bloque de diputados del Frente para la Victoria con Rodolfo Tailhade a la cabeza, que aseguró que el preció lo fijó el Estado a menos de US$500 millones, cuando el valor real supera los US$1.100 millones.

El presidente sumó otra denuncia en su contra luego de las que sumó por las causas del Correo Argentino, de los parques eólicos y de FlyBondi y Avianca. Ahora es porque el Estado puso en licitación a las centrales térmicas Ensenada Barragán y Brigadier López por menos de US$ 500 millones, cuando el desembolso por la rescisión de los contratos a las ex constructoras Iecsa S.A. e Isolux rondó los US$1.100 millones

En diálogo con Radio La Plata (FM 90.9), el diputado Tailhade no depositó su confianza plena en los jueces federales que deberían investigar la denuncia porque “tienden a ser muy prudentes pero tampoco son estúpidos. Como buenos burócratas, en el poder judicial depende el culito propio (sic). Si hay una denuncia que no se puede desestimar, los jueces empezarán una investigación e intentarán incomodar lo menos posible al presidente”.

No obstante, destacó que la formulación “se trata de un proceso de venta que no fue concluido”. Involucra a las centrales térmicas Ensenada Barragán, ubicada en Ensenada, y Brigadier López, en Santa Fe construidas en el segundo mandato presidencial de Cristina Fernández de Kirchner por las empresas de la familia presidencial, Iecsa S.A. e Isolux. “Cuando nuestro gobierno terminó, las centrales estaban listas y funcionando. Costaron alrededor de mil millones de dólares, pero faltaba una serie de instalaciones vinculadas a completar la capacidad total de las plantas que se llaman ciclo combinada”, destacó.

Según contó el legislador, desde el cambio de signo político en diciembre de 2015 se rescindió el contrato con las empresas y se las indemnizó “en 1.100 millones de dólares, sin considerar la devaluación y el nuevo precio de las tarifas. El gobierno puso en marcha un proceso de venta para vender las dos centrales por menos de 500 millones de dólares”.

“En principio se armó una licitación para que los ofertantes fueran operadores del sistema. Es decir, compañías con experiencia. Ahí aparecen Nicolás Caputo y Marcelo Mindlin, los que comen asado el domingo con el presidente”, agregó.

Eso no termina ahí, sino que “hasta diciembre de 2017, Iecsa e Ssolux seguían y les faltaba el 15% para terminar la planta. Les rescindieron y les dieron 100 palos verdes. Pero al día siguiente de la rescisión, los dos máximos directivos, Alberto Brusco y Adolfo Piccinini, pasaron a formar parte del Ministerio de Energía y a formar el proceso de privatización de las termoeléctricas”.