Un centenar de empleados se manifestaron en la puerta de la fábrica situada en Garín, para reclamar contra el «ajuste» y los despidos «sin causa».

Las cesantías alcanzaron a miembros de la comisión interna con fuero gremial, lo cual es totalmente ilegal. Motivo por el cual, los trabajadores esperan la conciliación obligatoria.

Mientras la firma que produce 1,8 millones de panes al mes en promedio, un millón de tapas de pascualina y 200.000 kilos de pastas que son comercializados en el mercado interno, sostiene que la decisión surge como consecuencia de la crisis económica que atraviesa el país.

Desde el gremio, manifestaron que la empresa no quiere pagar las respectivas indemnizaciones. Además, mencionaron que llevan adelante denuncias contra las autoridades de Alijor, dado que «la situación hace tiempo viene mal».

Vale recordar que el Consejo Directivo del STIA Filial Buenos Aires ya había denunciado penalmente al personal superior de Alijor S. A por una causa caratulada como «hostigamiento».

Un dato no menor es que el cierre de Alijor implicaría más de 240 familias en la calle.