De 2.500 candidatos que se perfilaban para ingresar al Conicet, sólo 450 pudieron hacerlo. Es decir, producto del ajuste y los recortes al sector, cerca de 2.050 doctores, quedaron excluidos. 

En ese escenario, Radio La Plata (fm90.9) habló con Fabricio Ballarini, científico del CONICET, para conocer su opinión. “Este año hubo un número muy bajo del que se esperaba, fue del 17%”, expresó

Y continuó: “Lo que significa que de 2500 aproximadamente, entraron 450, el resto no puede trabajar en el sistema científico. Pueden pasar el sector privado u optar por irse a otro país; lo que hace que además de preocupante sea triste”, indicó.

Tras señalar que el número de ingresantes viene en caída, Ballarini sostuvo que ésto genera que “las expectativas se apaguen y los interesados se replanteen la idea de estudiar y hacer ciencia”.

Escenario donde, aseguró que es el país quien termina sufriendo, al tiempo que lamentó: “Es horrible irse de un país por no tener que comer, el desarraigo forzado es fuertísimo. Irse para hacer ciencia en otro país porque acá no se puede”.

En esa línea, señaló que “el problema es el drenaje es para los que nos quedamos en el país y no lo digo sólo por el sistema científico, sino también por todas las áreas, salud, campo, ingenierías y demás”.

Respecto a las repercusiones que tuvieron sus posteos en las redes sociales, donde expresó la situación que estaban atravesando los científicos del país,  Ballarini sentenció: “Me da mucha pena haya todo un movimiento de gente bancada por determinados intereses que intentan desestabilizar al sistema científico”.