Tras la represión que sufrieron la semana pasada, este viernes se reunirán para acordar una movilización.

Carlos, un trabajador de Cresta Roja que pidió reserva de identidad, destacó en Radio La Plata (FM 90.9) la crisis que están sufriendo los ex trabajadores. Además, contó lo difícil que se les hace conseguir otro trabajo debido a su avanzada edad y criticó al gobierno nacional por jactarse de la recuperación de la empresa antes de que continúen los despidos.

El desvinculado de Cresta Roja señaló que este viernes responderán a la represión sufrida con un acto y movilización en Esteban Echeverría, donde pidieron que se sumen organizaciones y partidos políticos.

En otro sentido, relató que cuando se presentó la quiebra “éramos 3300 y quedó un remanente de 1000. Queremos volver a nuestro trabajo y a nuestra casa. Cuando vino el presidente pasamos de ser 3300 a 2100. El pariente de Amadeo Perea hizo el primer ajuste de reducción de personal. Lo de la ‘empresa emblema’ quedó trunco porque no cuidaron a los trabajadores, no fuimos un modelo a seguir”.

En vísperas de las fiestas de fin de año, agregó que “las hemos pasado de la misma forma. La situación se volvió tan critica que está todo mal. Vamos a pasar una Navidad triste y familiares y amigos también porque no vamos a poder cubrir los gastos de Navidad y año nuevo”.

También destacó lo difícil que es conseguir trabajo por la avanzada edad y por los 24 años que trabajó en la avícola: “Por ser problemáticos agarran el currículum y ni siquiera lo leen”. En esa línea, indicó que en el mejor momento llegaron a producir 380 mil pollos por día y que hoy no llegan a 60 mil. “Hubo cosas raras, malos manejos y negociados. No sé cuál es la intención. Toda la vida trabajé en Cresta Roja. Tenía 3300 trabajadores y vino este gobierno y dejo toda la gente en la calle”, destacó.

En paralelo, relató la represión que sufrieron la semana pasada: “A un vecino que volvía de trabajar le ingresaron en la casa. No tenía nada que ver con nuestros reclamos. La ligó porque empezaron a hacer un rastrillaje. El gobierno tiene las fuerzas y la justicia del lado de ellos. Somos una pelusa en el ombligo y si no hacemos lo que nos dicen lo imponen a fuerza de represión”.