La renuncia de la Directora de Derechos Humanos de Bolivar, Isabel Peralta, reavivo las tensiones en el gabinete del intendente de Bolivar, Eduardo Bucca, y crecen los rumores por la cercanía del jefe comunal con el oficialismo a través de Manuel Mosca, titular de la cámara baja.

Tras su dimisión, Peralta explicó que estaba cansada de trabajar “sin recursos humanos ni económicos”, y en una entrevista concedida a un medio local aseguró que no pudo hablar con el intendente porque «siempre estaba viajando».

Pero no fue el portazo de la ahora ex directora de Derechos Humanos lo que encendió una luz de alarma entre algunos de los miembros del equipo de gobierno. El verdadero problema es la cada vez mas notoria cercanía de Bucca con el oficialismo.

En este sentido, la designación de Javier Erreca, como titular de la Dirección General Administrativa de la Cámara de Diputados de la Provincia, y Francisco de la Serna, ex jefe de prensa de Bucca, que se hará cargo de la Jefatura de Prensa de ese cuerpo legislativo, son una muestra evidente de la alianza del jefe comunal con Manuel Mosca.

La preocupación del peronismo de la Séptima sección, es que «Bali» finalmente de el salto hacia el oficialismo provincial y haga trastabillar los intentos de unidad en los distritos del centro de la provincia.  Los dos nuevos funcionarios de la legislatura son hombres de máxima confianza del titular del ejecutivo bolivarense.

En rigor de verdad, son cada vez mas los dirigentes que afirman que la decisión ya esta tomada y comparan el caso del intendente de Bolivar con el de Ismael Passaglia de San Nicolás, que a pesar de estar practicamente integrado al Cambiemos, no oficializa su pase para no perder el sello del PJ en su distrito.

«Hay muchos peronistas que no sabemos cuál es el rumbo que tiene esta municipalidad. No es que lo diga yo, lo dicen muchos, me lo comentan, me llaman por teléfono, yo tengo muchos contactos dentro del peronismo», detalló Peralta, y agregó que «no hay diálogo. A lo mejor esta es la nueva política, y nosotros somos de la vieja política. Pero si la nueva es esta falta de diálogo, yo me quedo absolutamente con la vieja política y con el contacto con la gente, como lo tuve siempre».