El intendente de Azul, Hernán Bertellys, recorrió esta mañana la obra de la Presa La Isidora acompañado por funcionarios de Obras y Servicios Públicos y el ingeniero a cargo de los trabajos, Jorge Castellano.

En la ocasión el jefe comunal destacó que “en el marco de distintas inundaciones, tanto en la provincia de Buenos Aires como en Santa Fe con cuyos vecinos nos solidarizamos, estamos bregando con más intensidad para que esto esté funcionamiento”.

En tanto aclaró que dentro de este plan de obra también está incluido el proyecto técnico de la segunda obra de mayor envergadura, la presa sobre el Arroyo Videla, “eso estará listo a mediados de marzo a partir de lo cual nos abocaremos a buscarle financiamiento tal como lo hicimos con La Isidora”, agregó.

Al brindar detalles del avance de obra Castellano indicó que “estamos en un porcentaje muy avanzado de construcción, solo nos falta las tareas de hormigón que concretaremos en 20 días dentro de los cuales vamos a tener habilitado el desvío del arroyo. Vamos a tener la presa en condiciones de funcionar provisoriamente en un mes”.

Y destacó que “se trata de una obra compleja que se ha estudiado para tener una recurrencia de tormenta de la máxima conocida que es de 500 años”.

Respecto a las especificaciones de la totalidad de obra informó que “el embalse es no permanente, funciona de acuerdo al requerimiento que tenga la cuenca por la intensidad de lluvias. Consta de un terraplén de 4100 metros de longitud que varía en una altura de 0 a12 metros. Dentro del Arroyo Azul toma tres cursos de agua, dos secundarios con un regulador de menor importancia y el principal sobre el cauce del Arroyo Azul”.

“Esta presa regula el flujo de agua para que pase siempre la misma cantidad, entonces ante lluvias de mayor intensidad se empieza a acumular agua hacia atrás lo que genera un embalse no permanente que, en quince días como máximo, se desagota. Tenemos tres orificios que regulan el caudal y tres pilas que soportarán un puente que permite tener acceso a todos los sectores desde la parte superior del terraplén. Tenemos un vertedero que permite, llegado un determinado nivel del caudal, si se supera, que salga de manera ordenada por arriba. A su vez en el lugar hay suelo compactado protegido con hormigón que tendrá un segundo fusible de seguridad para evitar cualquier rotura”, señaló.