Desde la fuerza provincial aseguran que el efectivo federal se movía en un vehículo similar al del narco que era perseguido.

Un confuso episodio tuvo lugar este jueves a primera hora en el kilómetro 301 de la Ruta Nacional Nº 3, donde un efectivo de la DDI de Azul de la Policía bonaerense recibió un disparo en el estómago, mientras que el policía federal fue impactado por dos balas en sus piernas. El suceso dejó en evidencia la falta de coordinación y comunicación de las fuerzas policiales y los fueros judiciales federales y provinciales, al igual que pasó en Avellaneda a fines de marzo.

El suceso fue a las ocho de la mañana en el playón de una estación de servicio YPF ubicada en las afueras de Azul, donde, supuestamente, un narcotraficante era buscado por orden del Juzgado Federal de la ciudad. Aparentemente, ambas fuerzas tenían asignadas el caso: la Policía Federal tenía asignadas escuchas telefónicas y la bonaerense la captura.

 Sin embargo, ambas fuerzas enviaron dos efectivos de civil por separado y en móviles sin identificación. Según voceros de la bonaerense, el narcotraficante se movilizaba en un vehículo muy parecido al del efectivo federal, razón por la que comenzaron los disparos.

El cabo de la PFA fue identificado como Sergio Ferreira, quien recibió dos disparos en la rodilla derecha y en el tobillo izquierdo; mientras que Diego Coronel, teniente primero de la DDI de Azul, fue herido de bala en el estómago. Ambos fueron trasladados al hospital Pintos de Azul.

Pese a las desinteligencias, ahora Asuntos Internos de ambas fuerzas investigan qué y cómo sucedió. Asimismo, el fiscal de Delitos Especiales de Azul, José Calonge, intervino en la investigación de la causa y le encomendó a Gendarmería Nacional los peritajes para saber cómo ocurrió todo.