La firma alimenticia Arcor de la familia Pagani decidió adelantar las vacaciones a sus 2.500 empleados en todo el país, que se distribuyen en las plantas de Colonia Caroya (Córdoba), Villa Mercedes (San Luis), Reducción (Tucumán) y Salto, en la provincia de Buenos Aires. Es por la caída del consumo y la acumulación de stock, que meses anteriores la llevó a cerrar una planta en Río Negro.

La compañía alimenticia más grande del país no es ajena a la crisis económica que se profundizó en agosto, después de las elecciones. Por eso, en acuerdo con los gremios que representan a los trabajadores del sector, Arcor notificó y aclaró que la medida no es un “adelantamiento”, sino que se trata de una notificación de vacaciones que todavía están dentro del periodo legal, avisados 45 días antes.

La firma dirigida por Luis Pagani se vio obligada a tomar la estratégica decisión después de dos cierres de plantas en los últimos meses. En la de San Martín, en Mendoza, fabricaba productos La Campagnola y desafectó a 125 despidos; en tanto, en Choele Choel, Río Negro, donde tenía un polo tomatero para envasar conservas de tomate, desvinculó a 130 trabajadores y cerró la fábrica a mese de cumplir 50 años de actividad.

Según detallaron desde la compañía, en los primeros ocho meses de 2019, las ventas en el mercado interno cayeron más del 5%. Y, justamente, cerca del 70% de sus ingresos dependen del consumo fronteras adentro, en un contexto en el que las exportaciones también muestran caídas constantes.