La Defensoría del Pueblo bonaerense salió a la carga tras la aprobación de una ordenanza que posibilita la construcción indiscriminada en la costa del espejo de agua, principal atractivo turístico del lugar.

Según constata el portal La Síntesis, de Saladillo, la medida aprobada, hace tres semanas, por los concejales de San Miguel del Monte llama la atención, dado que hace pocos días también aprobado por unanimidad una ordenanza para preservar los recursos naturales de la laguna, algo totalmente opuesto a lo que ahora autorizaron.

Instancia donde el medio dejó entrever que los dos principales beneficiados por la nueva ordenanza serían Mirta Piñon, la viuda del ex intendente Raúl Basualdo, y José Castro, candidato de Cambiemos para la Intendencia de Monte.

En ese escenario, el defensor adjunto del pueblo de Buenos Aires, Walter Martello denunció que «la norma atenta además contra la mano de obra del lugar, la posibilidad de desarrollo turístico y obviamente la cuestión ambiental».

En tanto, alertó: “El plan sería cerrar una franja costera de 7,7 kilómetros de largo y 200 de ancho con edificios que podrían albergar hasta 12.000 personas. Hoy en día San Miguel de Monte cuenta con poco más de 6500 habitantes”.

Dentro de sus argumentos, Martello señaló que la ordenanza no contempla detalles necesarios para una localidad en crecimiento como una ampliación de la planta de tratamiento de afluentes, más instalaciones sanitarias o del tendido eléctrico.

Además, el portal indicó que el defensor adjunto expresó: “Si le vas a agregar a la vera de la laguna más de 12.000 habitantes, por ley, se debería estudiar el impacto que eso va a tener».

«Nosotros queremos exigirle a Sandra Mayol, la actual intendenta, que vete la ordenanza», lanzó. Como también dijo que quería pedirles a los ediles que no insistan sobre este proyecto inmobiliario porque «responde a otros intereses que nada tiene que ver con proteger la laguna».

Para concluir,  Martello detalló que el proyecto: “Sólo traerá la degradación de la laguna de Monte y la muerte, literal, de una ciudad cuyo principal motor es el microturismo».