Tras conocerse la captura de un religioso acusado de pedofilia que se refugiaba en Verona, sobrevivientes de estos abusos reclaman justicia.

Hablamos del religioso José Eliseo Pirmati, de 83 años y nacionalidad italiana, acusado de delitos de abuso sexual agravado, exhibiciones obscenas y corrupción de menores, según la fiscal que investiga el caso en la ciudad de La Plata.

En este escenario, Radio La Plata (FM90.9) habló con Julieta Añazco, referente de víctimas de abuso eclesiásticos, para conocer su opinión.

“Queremos que se haga justicia. Nosotros venimos trabajando con las víctimas y sobrevivientes del Próvolo”. Instancia donde explicó que lo hacen de forma virtual.

Es que “muchos de ellos viven en Italia, y lo que están en Argentina están distribuidos por distintos puntos”, detalló.

No obstante, resaltó que reciben ayuda de las mamás de las víctimas ya que estos son sordos. Si bien, en determinados casos de comunican de forma escrita, suman apoyo por parte de quienes los rodean.

“Nuestro trabajo apunta a visibilizar cada vez que podamos esta causa”, dado que “consideramos que es imposible no involucrarse”, reflexionó Añazco.

En diálogo con la radio,  dijo que en 2014 fueron informados sobre el traslado de sacerdotes y monjas, a la ciudad de La Plata y Mendoza. Los mismos arribaron al país después de estar en Verona.

En ese escenario, es que “decimos que no podemos quedarnos de brazos cruzados, tenemos el Próvolo acá cerquita”, lanzó la entrevistada.

En otra instancia adelantó que el 5 de agosto comienza el juicio en el Próvolo de Mendoza. “Esperamos que la justicia trabaje en pos de las víctimas y sobrevivientes y acabe con los privilegios para los y las abusadoras”.

Para concluir, lanzó: “Ellos hacen no son pecados, sino delitos”.