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Mario Pistillli, Presidente de la Cámara de bolicheros de La Plata, dialogó en Radio La Plata (FM 90.9) luego de darse a conocer la denuncia de abuso sexual a una menor en una fiesta de rugbiers en la Ciudad.

En este sentido, expresó: “Estamos reunidos con asociados de la cámara y haciendo una revisión de las denuncias que tenemos hechas de Diciembre de 2014, siempre con el tenor de las fiestas clandestinas que se realizan en los clubes de Rugby y en las Facultades inclusive”.

“Los centros de estudiantes realizan fiestas en las facultades, arman un boliche dentro del ente universitario como pasa en la Facultad de Arquitectura, de Educación Física, de trabajo social, entre otras”, denunció Pistilli, quien agregó: “Uno de los motivos es que en este tipo de eventos no hay un control como lo exigimos nosotros y el ‘vale todo’ es uno de los temas fundamentales de este tipo de fiestas. Esta chica tenía 14 años en una fiesta con canilla libre”.

Asimismo, continuó: “Ayer estuvimos reunidos en Control Urbano con Gustavo Luzardo, denunciando también que tenemos un acoso de fiestas clandestinas terribles que van en deprimenda no sólo de una recaudación, sino también de nuestro trabajo. El Municipio no tiene una capacidad operativa para dar abasto”.

“En las Facultades no podes hacer una fiesta para tres mil personas en un establecimiento donde la gente va a estudiar, no a tomar Fernet. Están usando una institución para transformarlas en boliches bailables. No es un problema solo de costo y beneficio, sino de seguridad” remarcó el Titular de la Cámara de bolicheros.

Y explicó que “la seguridad que brinda la facultad no es la que brindamos nosotros: acá hay gente que está en blanco, enrolada en el sindicato que corresponde y que están adiestradas para que el tipo que esté fumando un porro se vaya, en estos lugares eso no existe”.

Por último, cerró: “Estas cosas nos atacan a nosotros porque somos los visibles y responsables, pero no es así porque entre los clubes de Rugby, las Facultades, la casa quinta y todos los clubes que se van enganchando es un descontrol y el sistema operativo que tiene el municipio no da abasto”.