Insólito: El Banco Nación aporta al crecimiento de la morosidad
Una falla recurrente en el sistema de débito automático de préstamos personales provocó que miles de clientes ingresaran involuntariamente en la central de deudores del Banco Central.
El crecimiento de la morosidad en la Argentina no es una novedad, pero que una entidad bancaria por un error de sistema aporte a ese número ya sería el colmo. Es que desde el año pasado el Banco de la Nación Argentina está teniendo problemas para debitar préstamos personales en tiempo y forma.
Si bien en una primera instancia desde la propia entidad reconocieron la falla técnica y aplicaron los débitos fuera de término sin cobrar intereses, en los últimos meses la situación volvió a repetirse sin solución para los usuarios.
Algunos clientes con más de una línea crediticia no detectaron la omisión a simple vista en sus resúmenes y terminaron acumulando hasta cuatro cuotas impagas, ingresando involuntariamente en situación dos en la central de deudores del Banco Central.
A pesar de los reiterados llamados a los canales de atención al cliente y de la apertura de reclamos formales, las respuestas oficiales no llegaron, mientras que la falta de atención telefónica en las sucursales dejó a los afectados sin vías para regularizar un problema que no provocaron.
"Si bien no estoy en una situación financiera ideal, venía manteniendo una disciplina con respecto a este tema y no me causa nada de gracia", dijo un usuario a CódigoBAIRES.
Esta deficiencia en el servicio al usuario no representa un hecho aislado, sino que se inscribe en un escenario de creciente descontento e irregularidades institucionales que salpican a la conducción del banco público.
Entre los últimos casos más resonantes de la entidad figura la denuncia judicial por presiones internas en la sucursal de Mar del Plata, donde el gerente zonal Pablo Pourrere fue trasladado intempestivamente a Reconquista tras negarse a avalar un crédito irregular de más de 52.600 millones de pesos a una firma inmobiliaria sin antecedentes vinculada al caso FIFAgate.
A esta controversia se suma la polémica por la designación en el directorio de la entidad de Javier Lanari —ex mano derecha de Manuel Adorni— con un haber mensual superior a los cuatro mil dólares.
En paralelo, vale mencionar el escándalo desatado a partir del otorgamiento masivo de financiamiento a dirigentes y allegados al propio oficialismo. Entre enero de 2024 y marzo de 2026, el Banco Nación concedió 1.120 préstamos hipotecarios a Personas Expuestas Políticamente (PEP) sobre un total de 25.391 operaciones.
Esa cifra representa alrededor del 4,4 por ciento del total de créditos otorgados por la entidad en ese período.
Entre los beneficiarios de estos desembolsos millonarios aparecen Pedro Inchauspe, director del Banco Central, con un crédito de 510 millones de pesos; el asesor del Ministerio de Economía, Felipe Núñez, con 373 millones de pesos; el secretario de Finanzas, Federico Furiase, con 367 millones de pesos; y el exjefe de Gabinete de Capital Humano, Leandro Massaccesi, con 420 millones de pesos. Asimismo, Sharif y Nazarena Menem concentraron préstamos por casi 600 millones de pesos.
Estas situaciones generaron duras críticas por la evidente contradicción entre el discurso oficialista contra los privilegios de la "casta" y el acceso preferencial a las herramientas del Estado, en momentos donde los ciudadanos comunes no solo enfrentan trabas crediticias, sino también las fallas operativas del propio banco.

