La industria textil en picada: el 60% de las maquinas están paradas
El sector denuncia una caída del 24,4% en el 1º semestre y que las importaciones abastecen el 70% del mercado con "competencia fraudulenta".
La industria textil argentina profundizó su deterioro productivo durante el primer semestre de 2026, en un escenario marcado por la caída de la actividad, el avance de los productos terminados importados y la pérdida de puestos de trabajo.
Según un informe de la Fundación Pro Tejer y la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), las importaciones ya representan cerca del 70% del abastecimiento del mercado interno. Históricamente, la relación se repartía en proporciones similares entre productos nacionales y extranjeros.
El cambio en la composición del mercado se produjo mientras la producción textil cayó 24,4% durante los primeros seis meses del año frente al mismo período de 2025. Si la comparación se realiza contra 2023, el retroceso acumulado alcanza el 34%.
La contracción también se refleja en el funcionamiento de las fábricas. El uso de la capacidad instalada se ubicó en apenas 39%, lo que significa que seis de cada diez máquinas permanecen sin actividad.
Las entidades vincularon el cuadro con la apertura comercial, la desregulación de las importaciones, la apreciación del tipo de cambio real, la debilidad del consumo y las dificultades que enfrentan las empresas para sostener sus costos.
Durante el primer semestre de 2026 ingresaron al país 177.356 toneladas de productos textiles e indumentaria por un valor de US$911 millones.
En términos generales, las importaciones disminuyeron 20% interanual en volumen y 5% en dólares. Sin embargo, el comportamiento fue muy diferente según el eslabón de la cadena productiva.
La reducción se concentró principalmente en insumos utilizados por las fábricas nacionales. Las importaciones de materias primas cayeron 33%, las de hilados retrocedieron 43%, las de tejidos planos bajaron 52% y las de tejidos de punto disminuyeron 34%.



