Juan Enrique, sin medias tintas: "No hay guita que alcance"
El economista describió la parálisis de la actividad y el deterioro acelerado de las condiciones de vida en el país.
Juan Enrique trazó un diagnóstico severo sobre la coyuntura nacional y sostuvo que "la economía está totalmente apagada".
En su tradicional columna en CódigoBAIRES, el economista realizó un análisis sobre el rumbo financiero de la Argentina y advirtió sobre el deterioro acelerado de las condiciones de vida de la población y una parálisis profunda en la actividad productiva.
El especialista remarcó que la contracción sistemática en la industria y la construcción configura un escenario de recesión generalizada que no logra disimularse en las estadísticas oficiales, advirtiendo que la acumulación de mora, el sobreendeudamiento familiar y la falta de liquidez marcarán el pulso de la crisis.
En ese sentido, considetó que la imposibilidad de cubrir los gastos cotidianos se ha transformado en un problema transversal que cruza a todos los estratos sociales y a esta altura "ya no hay guita que te alcance" independientemente de los ingresos, explicando que las familias han debido liquidar sus ahorros o desarmar posiciones en plazos fijos simplemente para subsistir.
En ese sentido, sostuvo que esta asfixia de ingresos no solo se evidencia en los barrios populares, sino que repercute con fuerza en los sectores de mayores recursos mediante un incremento en la mora del pago de expensas en barrios privados, la pérdida de puestos de trabajo en el entramado industrial siderúrgico y automotriz, y un continuo deterioro del parque automotor.
Al comparar el escenario socioeconómico con las mayores crisis de la historia reciente del país, el analista aportó un indicador numérico contundente. Enrique precisó que el Salario Mínimo, Vital y Móvil se encuentra actualmente 15 puntos por debajo de los registros del 2001, concluyendo que la situación social y de ingresos es estructuralmente peor que en la víspera del colapso de la. convertibilidad
Finalmente, cuestionó la medición oficial de la inflación al señalar que la baja de los índices se sostiene ocultando aumentos reales para continuar aplicando un esquema de ajuste.


