Bianco, sobre Milei y Malvinas: "267 días tardó el fan de Thatcher en..."
El funcionario cruzó al libertario tras su cadena nacional y reveló que la Casa Rosada permitió que el proyecto británico-israelí Sea Lion avanzara sin obstáculos durante casi nueve meses.
La puesta en escena del presidente Javier Milei convocando a un frente de unidad nacional en defensa de la causa Malvinas sumó un fuerte capítulo de rechazo desde la provincia de Buenos Aires.
En ese sentido, el ministro de Gobierno Carlos Bianco utilizó sus redes sociales para desnudar las profundas contradicciones y demoras de la política exterior libertaria, al ironizar que "267 días tardó el fan de Thatcher en cumplir la ley" de manera puramente oportunista.
El funcionario provincial expuso que ese fue exactamente el tiempo que transcurrió desde que las empresas Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration anunciaron, el pasado 10 de diciembre de 2025, su decisión final de inversión para avanzar en la explotación hidrocarburífera ilegal en la Cuenca Malvinas Norte.
Para la administración bonaerense, que venía denunciando este atropello soberano, la inacción de la Casa Rosada permitió que el proyecto avanzara sin ningún tipo de límite regulatorio ni geopolítico. Bianco detalló que, durante los casi nueve meses de pasividad nacional, la iniciativa Sea Lion —que prevé una inversión de 1.800 millones de dólares— logró cerrar su financiamiento, iniciar las obras físicas en las islas y comenzar con la preparación del buque con el que pretenden extraer hasta 180.000 barriles de crudo diarios.
267 días tardó el fan de Thatcher en cumplir la ley. Ahora lo hace de manera oportunista. Todo ese tiempo transcurrió desde que Navitas y Rockhopper anunciaron, el 10 de diciembre de 2025, su decisión final de invertir en la explotación ilegítima de Sea Lion, en la Cuenca…
— Carli Bianco (@Carli_Bianco) September 4, 2026
Frente a este escenario, el ministro recordó que el reclamo provincial viene sosteniéndose de manera ininterrumpida desde que se alertó sobre el avance de la petrolera canadiense Eco Atlantic tras adquirir el 35 por ciento del bloque PL001 lindero al yacimiento en disputa, una maniobra que se consolidó debido a lo que definió como la inacción de la Cancillería y el establecimiento de falsas alianzas internacionales.
El cuestionamiento desmonta el relato de la cadena nacional libertaria, que presentó como un anuncio novedoso la aplicación de medidas administrativas contra las corporaciones extranjeras cuando la Argentina ya disponía de un andamiaje legislativo sumamente robusto para actuar de inmediato.
Al respecto, Bianco recordó que la Ley 26.659 prohíbe participar, financiar o prestar servicios a actividades de exploración hidrocarburífera no autorizadas en la plataforma continental, autorizando inhabilitaciones de hasta veinte años que, de hecho, el Estado argentino ya había aplicado en 2022 para declarar clandestina a Navitas Petroleum.
Para el funcionario bonaerense, la demora deliberada en aplicar las sanciones vigentes responde a una constante sumisión automática frente a las potencias occidentales, marcada por la inacción ante los ejercicios militares británicos en el Atlántico Sur y la convalidación de reuniones bilaterales de defensa con el Reino Unido sin elevar jamás los costos políticos de la ocupación.
Esta falta de firmeza diplomática ya había sido expuesta por el ministro cuando el Gobierno nacional impulsó la incorporación al Tratado Transpacífico (CPTPP). En aquella oportunidad, Bianco denunció que la iniciativa ponía en grave riesgo el histórico reclamo de soberanía nacional al advertir que el Reino Unido forma parte de dicho bloque comercial y que los informes de adhesión de Londres contemplan expresamente la extensión de los beneficios arancelarios a los territorios bajo su administración colonial, incluyendo de manera explícita a las Islas Malvinas.
El ministro cuestionó la pasividad del oficialismo frente a estos condicionamientos lesivos para la soberanía, recordando con ironía que incluso figuras admiradas por la propia Casa Rosada se retiraron en su momento de los acuerdos multilaterales de libre comercio para proteger sus propias fronteras productivas.
La acumulación de estos retrocesos geopolíticos responde, según la mirada de la gobernación bonaerense, a una subordinación ideológica estructural. Desde la provincia se ha denunciado sistemáticamente que los alineamientos internacionales que dicta el Departamento de Estado gobiernan las decisiones de la Cancillería en áreas que exceden la diplomacia tradicional y alcanzan la política nuclear, la defensa y el control fluvio-marítimo. Para Bianco, este alineamiento forzado vacía de contenido la tradición diplomática argentina, al extremo de forzar votaciones insólitas en foros internacionales.
Un ejemplo de este deterioro se vivió durante la reunión de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur, un espacio multilateral integrado por 24 países que históricamente respaldan el reclamo argentino de soberanía sobre Malvinas, donde la delegación nacional generó un profundo desprestigio al oponerse sistemáticamente a las resoluciones multilaterales orientadas a condenar la esclavitud y abordar sus consecuencias históricas.
Frente a lo que define como una declamación oportunista de la Casa Rosada, la gobernación bonaerense propuso un cambio de paradigma radical que recupere la seriedad y la inteligencia estratégica en el Atlántico Sur. Bianco adelantó que las fuerzas que integran el Movimiento Derecho al Futuro ya se encuentran trabajando con el objetivo de que, a partir de diciembre de 2027, el país asuma una política de Estado activa y constante.
Finalmente, adelantó que el plan estratégico nacional consistirá en "romper el statu quo de la ocupación británica" y elevar en todos los frentes el costo material, político, diplomático y simbólico de dicha usurpación, desarmando de manera inteligente el entramado comercial que sostiene la explotación ilegal de los recursos naturales de los argentinos.

