El comercio en Mar del Plata entra en estado de ebullición
La situación se hace insostenible: la caída de las ventas y el ahogo financiero, sumados al abandono del Gobierno nacional y la falta de respuestas de la comuna, generan un caldo de cultivo a punto de estallar.
La crisis del comercio minorista se siente cada vez más fuerte en Mar del Plata y los emprendedores comenzarán a endurecer sus reclamos.
En ese marco, este miércoles comerciantes de distintos rubros comenzarán a realizar protestas diarias frente a sus locales para reclamar por la caída del consumo, el deterioro de las ventas y el aumento de los costos, mientras preparan una movilización frente a la Municipalidad de General Pueyrredon para el 14 de septiembre.
El reclamo apunta al Gobierno nacional por el impacto de sus políticas económicas y también a la gestión del intendente Agustín Neme, a quien le exigirán respuestas frente al deterioro de la actividad comercial.
La iniciativa surgió del Movimiento Horizontal de Comerciantes Minoristas, que convocó a realizar todos los días, a las 18, una protesta de tres minutos en las puertas de los negocios. La modalidad será hacer sonar cacerolas y otros elementos para llamar la atención sobre una situación que, según los comerciantes, ya no puede ser afrontada como un problema individual de cada establecimiento.
La segunda instancia será el lunes 14 de septiembre, desde las 20, con una concentración frente al Palacio Municipal. La convocatoria alcanza al intendente, los concejales y otros dirigentes que quieran acompañar los reclamos del sector.
El malestar se da en paralelo a nuevos datos que muestran el retroceso del consumo. De acuerdo con el relevamiento de julio realizado por el Departamento de Estudios Sociales y Económicos de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción de Mar del Plata, las ventas minoristas se redujeron 7 por ciento en unidades físicas frente al mismo mes del año pasado.
? El relevamiento DESE/UCIP de julio: caída del 7% interanual en ventas medidas en volumen, la más pronunciada del año.
— UCIP (@ucipmdp) August 10, 2026
? El 52,4% de los comerciantes dice que su situación empeoró.
?? El 87,3% no ve condiciones para invertir.
? La caída se acelera mes a mes
Se trata de la mayor caída interanual registrada durante el año, incluso en un mes que contó con el movimiento generado por las vacaciones de invierno. Frente a junio hubo una mejora de 1,2 por ciento, aunque el dato mensual no alcanza para revertir una tendencia que los propios comerciantes vienen señalando desde hace meses.
El escenario también se refleja en las expectativas del sector ya que más de la mitad de los comerciantes consultados por la UCIP consideró que su situación empeoró en relación con el año anterior y casi nueve de cada diez señalaron que el contexto no resulta adecuado para realizar inversiones. Al mismo tiempo, apenas una minoría calificó positivamente su nivel de rentabilidad.
Para Blas Taladrid, titular de la UCIP, el problema ya no se limita a una baja puntual de las ventas, sino que compromete la rentabilidad y las posibilidades de reinversión de los comercios. Desde la entidad también plantearon la necesidad de recuperar el poder adquisitivo para reactivar el mercado interno.
Comerciantes contra el ahogo de los costos
El planteo del Movimiento Horizontal agrega otro componente al diagnóstico: mientras el consumo se retrae, los comerciantes deben continuar afrontando alquileres, servicios, impuestos y otros gastos necesarios para mantener abiertos sus locales.
Desde la organización advierten que esta combinación está llevando a muchos pequeños comerciantes a endeudarse para sostener negocios que cada vez tienen menos margen. El problema, sostienen, también repercute sobre las familias y sobre quienes dependen de esos ingresos.
El movimiento estima que en Mar del Plata funcionan entre 20.000 y 25.000 puntos de venta y calcula que la actividad comercial representa entre el 25 y el 30 por ciento de la fuerza laboral activa de la ciudad. Las cifras corresponden a estimaciones difundidas por la propia organización.
La protesta, en ese sentido, busca sacar el conflicto del ámbito privado de cada comercio y convertirlo en un reclamo colectivo. La consigna es que los comerciantes dejen de afrontar individualmente una crisis que consideran generalizada. También cuestionan el papel de las entidades empresariales tradicionales y plantean que los pequeños comerciantes no encuentran allí una representación suficiente de los problemas que atraviesan cotidianamente.
En otro orden, en medio del creciente malestar, el concejal y exintendente Gustavo Pulti volvió a referirse a la situación del comercio marplatense.
A través de sus redes sociales, Pulti advirtió que el sector atraviesa una situación de emergencia, con ventas en descenso, locales que dejan de funcionar y un escenario de creciente incertidumbre. En su mensaje también reclamó que el Municipio se involucre frente al deterioro de la actividad.
?? El comercio marplatense está en emergencia. Caen las ventas, cierran locales y crece la incertidumbre.
— Gustavo Pulti (@GustavoPulti) September 2, 2026
?? Convocamos al intendente Neme y a todas las fuerzas políticas a unir fuerzas para reclamar al presidente Milei que mire esta realidad y tome medidas para reactivar la… pic.twitter.com/QNPTzx4L1k
El planteo del exintendente coincide con reclamos que ya había realizado durante el año para que el gobierno de Neme convocara a distintos sectores económicos y sociales de la ciudad y discutiera medidas frente al deterioro de la actividad.
Ahora, el reclamo de los propios comerciantes coloca nuevamente al Palacio Municipal como uno de los puntos centrales de la discusión.
Asimismo, vale remarcar que la situación de Mar del Plata expone una de las principales consecuencias de la pérdida de poder adquisitivo: aunque los comercios permanezcan abiertos, cada vez resulta más difícil sostener el nivel de ventas necesario para cubrir los costos y obtener una rentabilidad que permita continuar invirtiendo.
El dato de julio de la UCIP profundiza esa preocupación, dado que con una caída interanual del 7 por ciento en las unidades comercializadas y expectativas de inversión prácticamente paralizadas, el comercio enfrenta un escenario especialmente complejo de cara a los próximos meses.
Los comerciantes decidieron ahora trasladar ese malestar a las calles y desde este miércoles comenzarán los ruidazos diarios y el 14 de septiembre buscarán llevar el reclamo hasta la Municipalidad.
La protesta tendrá así un doble destinatario: el Gobierno de Javier Milei, al que responsabilizan por el deterioro del consumo y del poder adquisitivo, y la administración de Neme, a la que le reclaman medidas concretas para un sector que ocupa un lugar central en la economía de Mar del Plata.



