Alertan sobre los riesgos del relanzamiento de los créditos UVA
Tras los anuncios de relanzamiento del sistema por parte del Gobierno nacional, Martín Capandegui advirtió sobre las infracciones de los bancos a la Ley de Defensa del Consumidor, la distorsión del capital y el "espejismo" de la baja morosidad.
La decisión del Gobierno nacional de avanzar con un relanzamiento de los créditos hipotecarios UVA volvió a encender las alarmas entre las miles de familias que arrastran deudas bajo esta modalidad.
En diálogo con CódigoBAIRES, el abogado Martín Capandegui, asesor legal de familias damnificadas, realizó un análisis del impacto cotidiano del sistema y advirtió que la política habitacional implementadadurante el gobierno de Mauricio Macri se convirtió en una trampa financiera sin salida.
Al respecto, el letrado explicó que la aparente baja morosidad que exhiben con orgullo las entidades bancarias y el Gobierno nacional no refleja un escenario de bienestar, sino el carácter cautivo de los deudores. El abogado detalló que las cuotas suelen cobrarse de forma automática mediante débitos directos o tarjetas, lo que genera que "la gente cobra y le toman el crédito, se lo chupan", dejándolos sin resto para sostener las necesidades más básicas de alimentación, salud y servicios públicos en un contexto de ingresos congelados.
Esta mecánica de cobro compulsivo arrastra a los damnificados a una cotidianidad angustiante donde "pagan el crédito y prácticamente no les queda para sostener lo que queda de otras cosas" en el día a día de sus hogares.
#RadioLaPlata909 | El colectivo advirtió que miles de familias recurren a tarjetas, billeteras virtuales, préstamos personales y ayuda de terceros para poder afrontar las cuotas de los créditos ajustados por UVA. Exigen medidas del Gobierno nacional. @hipotecadosuva…
— Radio La Plata 90.9 (@radiolaplata909) August 27, 2026
Uno de los aspectos más alarmantes señalados por el especialista es la nula amortización del capital y la distorsión del saldo total adeudado. Capandegui ilustró esta distorsión señalando que, en una cuota promedio de 800.000 pesos, los bancos destinan apenas entre 50.000 y 80.000 pesos al pago del capital real, mientras que el resto se licúa en intereses y actualizaciones permanentes.
Sobre ello, Capandegui explicó que esta desproporción genera el absurdo de que familias que accedieron a un crédito de un millón de pesos hace diez años hoy arrastren deudas de saldo que rondan los 70 millones de pesos. El desfasaje es de tal magnitud que, según advirtió el letrado, hoy "la gente está debiendo más de saldo de lo que vale su departamento en dólar", quebrando cualquier lógica de previsibilidad económica con la que fueron concebidos estos préstamos.
En sintonía con esto, el asesor legal denunció que las entidades financieras incurren en sistemáticas violaciones a las leyes de protección de los usuarios de servicios financieros. El abogado remarcó que los bancos violan la Ley de Defensa del Consumidor al desconocer las pautas con las que publicitaron el sistema en sus inicios, las cuales establecían una equivalencia de mil UVAs por metro cuadrado de construcción. Al no aplicarse los topes ni las normativas vigentes, las familias pagan cuotas sobredimensionadas.
"Una persona que hoy paga casi 800.000 pesos de cuota debería estar pagando alrededor de 550.000 si se aplicara la ley", ejemplificó Capandegui y señaló además que cuando los deudores solicitan reestructurar la cuota bajo parámetros de ingresos, los bancos trasladan el excedente al tramo final del préstamo, transformándolo en "el cuento de nunca acabar".
Herramienta peligrosa
Consultado sobre las medidas de la Casa Rosada para volver a impulsar este tipo de créditos hipotecarios, el especialista admitió sentir "estupor" y calificó la medida de "volver un poco a lo mismo", apuntando a que los bancos son los únicos beneficiarios del sistema.
El abogado consideró peligroso promover estas herramientas en una economía con variables macroeconómicas impredecibles, recordando que el sistema UVA ya demostró un rotundo fracaso tras el salto inflacionario de 2018 que desarticuló las finanzas de la gran masa de adquirentes.
De cara a quienes evalúan ingresar a los bancos para consultar por las nuevas líneas de crédito, Capandegui recomendó asesorarse profundamente, exigir información transparente y no firmar con sorpresas que luego conviertan el acceso a la vivienda en una pesadilla.
Para los que ya se encuentran atrapados en el sistema y buscan iniciar el camino del reclamo formal y la posterior judicialización, el abogado —cuyo equipo realiza el cálculo económico y financiero de los cobros excesivos en el teléfono 221-601-7898— instó a recurrir a la Justicia, concluyendo que es imperioso que "los jueces contemplen estas situaciones y le pongan un freno a estos abusos de los bancos en los cobros de las cuotas".


