"Si cierran hasta los bancos es que estamos jodidos en serio": cerró el Santander de Ituzaingó
La entidad dejó de operar definitivamente en el local de la avenida Santa Rosa al 1700.
El Banco Santander cerró definitivamente la sucursal que funcionaba sobre la avenida Santa Rosa al 1700, en Ituzaingó. La dependencia dejó de atender al público la semana pasada y sus trabajadores utilizaron los últimos días para retirar sus pertenencias y concretar el traslado hacia otras oficinas de la entidad.
El cierre no fue una decisión tomada de manera repentina. Desde el 14 de agosto, Santander había comenzado a comunicar a sus clientes el traslado de las cajas de seguridad hacia otras dependencias. La medida forma parte de un proceso de reorganización de la estructura del banco que incluye el cierre de más de 40 sucursales en distintas localidades del país y una estrategia orientada a concentrar cada vez más operaciones en los canales digitales.
La situación de la sucursal de Santa Rosa tiene además un antecedente particular. Durante el año pasado, la dependencia había quedado en el centro de la atención a raíz de varias salideras bancarias sufridas por clientes que habían retirado dinero. Los hechos generaron preocupación en la zona y activaron distintas líneas de investigación judicial, entre ellas la posible existencia de un entregador o una eventual vulneración de los sistemas de información utilizados por la entidad.
Sin embargo, el cierre de la sucursal responde, según la información comunicada por el banco, al proceso general de reorganización de su red y no a aquellos episodios de inseguridad.
Para los clientes, la atención fue derivada hacia otras dependencias. En tanto, el personal fue redistribuido principalmente entre las oficinas que Santander mantiene en Parque Leloir, en Ituzaingó, y en el centro de Castelar, ubicada sobre la calle Inocencio Arias 2437, en Morón.
También se modificó el lugar de funcionamiento de las cajas de seguridad. Santander informó que el traslado se realizaría bajo un procedimiento especial, sin abrir ni manipular las cajas y con medidas de seguridad y control notarial.
El fuerte achique de Santander
El cierre de la sucursal de Ituzaingó se inscribe en un proceso mucho más amplio. Santander viene reduciendo de manera sostenida su presencia física en la Argentina y, entre los principales bancos privados, es la entidad que más contrajo su red de sucursales en los últimos años.
De acuerdo con los últimos datos públicos del sector, Santander pasó de operar cerca de 395 sucursales en 2022 a aproximadamente 297 hacia fines de 2025. En poco más de dos años, la entidad eliminó casi un centenar de puntos de atención, lo que representa una reducción superior al 25% de su red.
La estrategia está vinculada con la transformación del negocio bancario y el crecimiento de los canales digitales, pero también con la reducción de costos asociados al funcionamiento de las sucursales: alquileres, mantenimiento, seguridad y dotación de personal. El impacto, sin embargo, se extiende a los trabajadores y a los clientes que todavía necesitan realizar trámites de manera presencial.
En ese escenario, el cierre de la sucursal de Santa Rosa representa para Ituzaingó un nuevo cambio en la atención bancaria presencial y, al mismo tiempo, una expresión local de una transformación que Santander viene llevando adelante en todo el país. “Si cierran hasta los bancos es que estamos jodidos en serio”, expresó un comerciante de la zona a un medio local.



