Granja Tres Arroyos: despidos, una planta paralizada y críticas a intendenta violeta
La empresa suspendió la actividad en una de sus principales plantas bonaerenses, mientras que en Pinazo despidió 50 obreros.
La crisis de Granja Tres Arroyos sumó un nuevo capítulo en la provincia con la paralización de la planta de Capitán Sarmiento, donde más de 800 trabajadores quedaron en incertidumbre por el futuro de sus puestos y por salarios. La empresa comunicó internamente la suspensión de las actividades “hasta nuevo aviso” y atribuyó la decisión a la falta de suministro eléctrico y a una situación de fuerza mayor.
Los trabajadores, sin embargo, denunciaron una situación más grave y señalaron que se habría retirado maquinaria de la planta y que el directorio habría vaciado sus oficinas. La paralización generó una protesta frente a la fábrica, donde los empleados reclamaron respuestas y gestiones ante los gobiernos provincial y nacional.
La intendenta de Capitán Sarmiento, Fernanda Astorino - actualmente enrolado en La Libertad Avanza -, se acercó a la concentración y mantuvo un tenso intercambio con los trabajadores. La jefa comunal apuntó contra la administración de la empresa y sostuvo: “Es una empresa privada que se tiene que administrar bien”; pero los empleados le reclamaron que intervenga para encontrar una solución.
“Lo que te pedimos es mínimamente una gestión a través de Nación, de los lugares que sean necesarios”, plantearon; al tiempo que uno de los trabajadores le recriminó: “Parece una campaña electoral”, luego de que la intendenta mencionara gestiones para atraer inversiones y generar nuevas fuentes laborales.
Tras el reclamo, Astorino emitió un comunicado en el que informó que el Municipio acompaña a las familias afectadas con asistencia alimentaria y gestiones para facilitar el acceso a servicios esenciales.
Pero la definición más fuerte del escrito fue cuando la jefa comunal remarcó que las obligaciones salariales pendientes corresponden a la empresa y el conflicto debe ser abordado por el Ministerio de Trabajo provincial.
Cabe destacar que Astorino se mudó desde el PRO a las filas libertarias este año y responde políticamente al ex intendente de su ciudad, Javier Iguacel -quien además es su ex esposo-, un amarillo que formó parte del gobierno de Mauricio Macri.
En tanto, en Pilar, la crisis en la empresa ya tuvo consecuencias laborales. En la planta Pinazo, después de un mes de suspensiones que alcanzó a la totalidad del personal, la empresa y el Sindicato de la Alimentación acordaron avanzar con 50 despidos, frente a los 170 que habían sido planteados inicialmente. Los trabajadores comenzaron a esperar los telegramas entre el lunes y este martes y quienes continúen en la empresa deberán regresar a sus puestos este jueves, cuando está previsto que se retome la actividad.
Los problemas de Granja Tres Arroyos se extienden además a otras provincias. La compañía redujo fuertemente su producción y enfrenta un pasivo estimado en aproximadamente US$350,9 millones, mientras negocia la reestructuración de sus deudas.
Como informó este medio, la magnitud del conflicto llevó a los gobernadores Axel Kicillof, Rogelio Frigerio y Martín Llaryora a conformar una mesa de trabajo conjunta.


