El noroeste se prepara ante el fantasma de "El Niño" y refuerza la prevención
Intendentes, funcionarios de la administración de Axel Kicillof y legisladores de todos los colores políticos analizaron escenarios vinculados al fenómeno climático y coordinaron medidas para proteger las localidades.
El noroeste de la provincia comenzó a reforzar la planificación ante la posibilidad de lluvias más intensas durante los próximos meses. Autoridades provinciales, intendentes, legisladores y representantes de ocho municipios se reunieron en General Arenales para evaluar distintos escenarios y coordinar medidas frente a los posibles efectos del fenómeno El Niño sobre localidades, caminos rurales y áreas productivas.
El encuentro fue convocado por el Comité de Cuenca Hídrica del Río Salado–Subregión A1, presidido por la intendenta radical de General Arenales, Érica Revilla. De la reunión participaron funcionarios de la Autoridad del Agua y de la Dirección Provincial de Hidráulica, junto con delegaciones de Junín, Lincoln, General Villegas, Leandro N. Alem, Florentino Ameghino, General Pinto y General Viamonte.
Entre los principales puntos analizados estuvo la instalación de un limnígrafo en la Laguna Mar Chiquita, que permitirá monitorear sus niveles de manera remota. También se evaluó la revisión temporal del protocolo de apertura de compuertas y la necesidad de fortalecer la coordinación con Santa Fe y Córdoba por las cuestiones interjurisdiccionales relacionadas con el ingreso de agua a la región.
“El objetivo es claro: contar con información, planificación y coordinación para anticiparse a los escenarios y proteger a las localidades y las actividades productivas de toda la región”, afirmó Revilla durante el encuentro.
También participó el senador bonaerense del PRO y exintendente de Junín, Pablo Petrecca, quien había solicitado la convocatoria luego de mantener reuniones con el subsecretario de Recursos Hídricos provincial, Néstor Álvarez, y el presidente de la Autoridad del Agua, Damián Costamagna. “No podemos esperar a que llegue el problema para empezar a actuar: tenemos que prepararnos antes”, sostuvo el legislador, quien reclamó incorporar herramientas tecnológicas y mantener una coordinación permanente entre la Provincia y los municipios.
La reunión se desarrolló en un contexto de mayor atención sobre la evolución del fenómeno El Niño. El informe de julio del Servicio Meteorológico Nacional señaló que las condiciones asociadas al fenómeno ya estaban presentes en el océano Pacífico ecuatorial y que los modelos dinámicos y estadísticos mostraban una probabilidad cercana al 100% de continuidad de la fase cálida durante el trimestre julio-agosto-septiembre de 2026.
El Niño se caracteriza por un aumento de las temperaturas superficiales del océano en sectores del Pacífico central y oriental, un fenómeno que modifica la circulación atmosférica y puede favorecer precipitaciones por encima de los valores normales en la región pampeana y el centro-este argentino. Sin embargo, su presencia no permite determinar por sí sola cuánto lloverá en cada municipio ni cuándo se producirán los episodios más intensos, por lo que el seguimiento de los pronósticos de corto y mediano plazo resulta clave.
En ese marco, los especialistas de la Autoridad del Agua y de Hidráulica presentaron información sobre el estado actual de la región y las posibles situaciones que podrían registrarse durante los próximos meses. El objetivo fue trabajar sobre distintos escenarios de prevención, sin dar por descontada la ocurrencia de inundaciones.
Uno de los principales focos estuvo puesto en los caminos rurales, debido a que la acumulación de agua puede dejarlos intransitables y afectar la conexión de localidades con escuelas, centros de salud y establecimientos productivos. En una zona con fuerte presencia agrícola y ganadera, además, las dificultades de circulación pueden impactar sobre el traslado de insumos, maquinaria y producción.
Los anegamientos también pueden generar demoras en las tareas de siembra y cosecha, deteriorar pasturas y dificultar la salida de granos y animales. Por eso, la preocupación no se concentra únicamente en el agua acumulada dentro de los campos, sino también en el funcionamiento de la red logística que vincula los establecimientos rurales con los pueblos, las rutas y los centros de comercialización.
La estrategia de prevención discutida en General Arenales se vincula, a su vez, con una discusión de mayor alcance sobre las obras estructurales de la cuenca. El Plan Maestro Integral del Río Salado lleva más de dos décadas de ejecución y aún mantiene tramos pendientes, mientras los municipios del noroeste buscan fortalecer las herramientas de monitoreo y coordinación para anticiparse a posibles eventos de lluvias intensas.




