La “bola de nieve” del endeudamiento: salarios congelados, tarifas en alza y despidos
El economista Ismael Bermúdez analizó la crítica situación social y laboral del país.
Con la creciente crisis financiera que viven las familias y trabajadores del país, desde Código Baires nos comunicamos con el economista Ismael Bermúdez. La combinación de salarios licuados, tarifas de servicios públicos en constante aumento y políticas oficiales que fomentan los despidos está empujando a millones de argentinos a una "bola de nieve" de endeudamiento familiar y a una creciente precarización laboral en la informalidad.
Según Bermúdez, la raíz del problema proviene de la caída de los salarios, la pérdida del empleo registrado y el drástico incremento en gastos de vivienda, como son los servicios de luz, gas y expensas, además de los costos de las prepagas. Las dificultades económicas actuales llevan a la población hacia los préstamos y posteriormente a la morosidad.
En este sentido, remarcó que el dinero destinado al supermercado y los bienes básicos se redujo tanto que las familias apuntan a pagar el mínimo de las tarjetas de crédito y refinancian el resto. Esto genera un ciclo constante que potencia la deuda mes a mes. El economista afirmó que mientras el Gobierno se declara “prescindente” del tema, las empresas acreedoras podrían avanzar judicialmente contra las garantías y el patrimonio de las familias endeudadas, poniendo en riesgo la vivienda propia y el patrimonio de los endeudados.
Empleo en retroceso estimulado por el Gobierno
Bermúdez afirma que el Estado promueve los despidos tanto en el sector público como en el privado. Con la implementación del nuevo sistema de indemnizaciones creado a través de la Reforma Laboral, las mismas son pagadas a través de fondos provenientes de la ANSES, deducidos de los aportes patronales que deberían ir al sistema jubilatorio. Según declaró, para las empresas despedir pasa a ser prácticamente gratuito, esto desincentiva la retención del personal formal. La situación lleva a los trabajadores despedidos hacia la informalidad de las plataformas de delivery o transporte, donde llegan a trabajar 12 horas con jornadas flexibles e ingresos de subsistencia.
Desde la CAME reclaman al Gobierno de Javier Milei que “deje de pisar salarios” y permita paritarias libres para reactivar el mercado de consumo mediante la inyección de ingresos en los hogares.
Como ejemplo de la pérdida de poder adquisitivo propiciada por la política oficial, Bermúdez señala que el bono de $70.000 para los jubilados que cobran la mínima está congelado desde abril de 2024. Para no haber perdido frente a la inflación, hoy debería ubicarse en $230.000, lo que representa un recorte de $160.000 mensuales en el bolsillo de cada beneficiario.
Inflación persistente
Cerrando la conversación, el economista apuntó a la lejanía del cero que se encuentra la inflación. A pesar de la promesa presidencial de que la cifra se ubicaría por debajo del 1% para julio o agosto de este año, el índice nacional se proyecta con un piso de entre 2,3% y 2,4%. La puja de precios está siendo empujada principalmente por factores estacionales, en cuanto a frutas y verduras) y los propios cuadros tarifarios definidos por el Estado, como es el aumento del 5% en la luz, además del gas y otros servicios. En la Ciudad de Buenos Aires, el indicador alcanzó el 2,9% debido al impacto de las vacaciones de invierno.




